Espacio de trabajo de la cátedra de Sociología de la Educación de la Diplomatura en Ciencias Sociales y la Carrera de Educación de la UNQ - Prof. Marcelo Gomez
martes, 28 de abril de 2015
TRABAJO PRACTICO 3 Unidad 2B (colgar antes del martes 5/5)
Elija 1
1) Escuche al menos 2 audios de entrevistas a alumnos y preste atención a cómo aprendieron los chicos a manejar las NTI y cómo la usan para sus tareas o quehaceres escolares.
¿Trate de identificar un habitus y vea su permanencia, transferibilidad y exhaustividad?
2) Escuche al menos 2 audios de entrevistas a docentes y preste atención sobre todo a cómo aprendieron a manejar las NTI y cómo la usan para la enseñanza y la tarea docente.
¿Trate de identificar la inculcación de un habitus y vea su permanencia, transferibilidad y exhaustividad?
3) Lea el siguiente artículo sobre el modo de recepción del Plan Conectar Igualdad entre l@s estudiantes de Quilmes, Avellaneda y Varela. Texto Fixman Blanco Gomez
¿qué habitus se inculcan a través de las netbooks y el PC-I?
RECUERDE QUE HABITUS SIGNIFICA RELACIONAR LAS PRACTICAS CON LA REPRODUCCION DE UN ORDEN SOCIAL QUE PRODUCE ASIMETRIAS ENTRE LAS CLASES A LAS QUE PERTENECEN LAS PERSONAS. PARA DETERMINAR EL HABITUS HAY QUE PREGUNTARSE QUÉ PARTE DEL ORDEN SOCIAL Y DE ESTAS ASIMETRIAS REPRODUCE LA PRACTICA QUE ANALIZAMOS
martes, 21 de abril de 2015
Texto de apoyo Unidad 2 B
La influencia del marxismo y los clásicos de la sociología crítico-reproductivista de la educación
Aunque en forma alguna pueda pensarse que K.Marx haya contribuido de manera directa a la reflexión sobre la educación, su importancia deviene de las aplicaciones de sus teorías sobre el capitalismo a los más diversos ámbitos de la vida social. La herencia del pensamiento marxista ha sido revalorizada en Europa al combinarla con hallazgos y desarrollos teóricos de diversas disciplinas (el psicoanálisis, la teoría literaria, la estética, la filosofía existencialista, la fenomenología, etc.) en el periodo de entreguerras por la Escuela de Frankfurt (Adorno, Horckheimer, más tarde Marcuse) y en la conmocionada década del 60 a partir de los trabajos de Althusser (y luego por Goldmann, Godelier, Badiou) influido por el estructuralismo de la lingüística y la antropología. Asimismo, en Italia fue exhumado el pensamiento de A. Gramsci en el último medio siglo inaugurando un renovado interés del marxismo por las cuestiones políticas y culturales, cuestión está también jerarquizada por el enorme trabajo de los “historiadores” ingleses (Thompson, Williams, Stuart Hall). Aunque es fácil decir hoy que el marxismo casi no tiene preeminencia en ningún centro académico importante del mundo, eso no significa que no haya impregnado de diversas y sorprendentes modos casi todo el pensamiento crítico contemporáneo y que en diversos discursos científicos no se encuentren restos o huellas de este pensamiento.
El punto de partida de la lectura marxista de la educación es la noción de “superestructura” jurídico-político-ideológica, y la fórmula fundamental del materialismo histórico: “No es la conciencia la que determina al ser social, sino que es el ser social el que determina la conciencia”. La conciencia de los hombres, las representaciones que se hacen del mundo, sus ideas, conocimientos, etc. reflejan, expresan o dan forma al modo en que los hombres producen su vida social y material. Los hombres llegan al mundo en condiciones que ellos no han elegido ni controlan, el orden social preexiste a la voluntad individual, y las ideas que los hombres se hacen del mundo dependen más de cómo es ese mundo que de cómo es la mente de los hombres. El ordenador esencial del mundo es en el marxismo el "modo de producción de la vida material", es decir las relaciones que el hombre mantiene con otros hombres y con las cosas en el trabajo y en la naturaleza, que constituyen la infraestructura o base económica de una sociedad en la que se definen las clases sociales (amos/esclavos, señores/siervos, obreros/burgueses) a la que corresponden una serie de instituciones, creencias, cultura, etc., es decir una superestructura donde naturalmente se coloca “la educación” y que tiene por finalidad reproducir en la mente, las creencias, los pensamientos y las leyes y conductas de los hombres, el modo de producción de la sociedad y el predominio de la clase dominante en la misma.
Según estos grandes principios teóricos, la educación es una actividad de la superestructura, controlada por las clases dominantes, que procura la perpetuación en la mente de los sujetos del orden social de dominación y explotación.
Sin embargo, tomar al pie de la letra estas proposiciones fundamentales equivaldría a renunciar al cambio histórico. Marx concibe el dinamismo histórico como producto de una doble juego de contradicciones. Por un lado, dentro de la infraestructura económica la contradicción entre las fuerzas productivas (especialmente la ciencia y la tecnología, la organización social del trabajo) y el modo de apropiación de la riqueza (las relaciones de propiedad). Por otro lado, la relación base/superestructuras también está animada por una contradicción: el desarrollo de un modo de producción o su agotamiento hacen obsoletas las instituciones, leyes y formas ideológicas que hereda o que arrastra del pasado, por lo que las tendencias al cambio son tan importantes como las tendencias a la reproducción.
Este carácter “dinámico” de los planteos clásicos de Marx se ve en una de las pocas referencias de K. Marx a la educación, la importante 3era. Tésis contra el materialismo de Feuerbach que data de 1845: “La teoría materialista del cambio de las circunstancias y de la educación olvida que las circunstancias las hacen cambiar los hombres y que el educador necesita a su vez ser educado... la coincidencia del cambio de circunstancias con el de la actividad humana o cambio del hombre mismo solo puede concebirse y entenderse como práctica revolucionaria”. Aquí podemos ver que el cambio de las circunstancias es el verdadero “educador” del hombre tanto como que el hombre es el que llega a cambiar las circunstancias a través de la práctica revolucionaria.
Dentro de la tradición europea del marxismo tenemos varios hitos conceptuales que no por no estar incluidos en el programa y los textos son menos importantes.
1) Gramsci introduce la idea de “hegemonía”. Las clases dominantes no se imponen solamente por la superioridad de medios materiales y la represión, sino que se muestran capaces también de conquistar el consenso o al menos el consentimiento de las clases subalternas. Para ello deben ser capaces de presentar sus intereses particulares como intereses “generales” como “bien común a todos”, y deben ser capaces de introducir esta idea como “sentido común” cotidiano en las mismas clases subordinadas. Las clases dominantes usualmente intentan asumir la “dirección moral e intelectual” de la sociedad no solo persuadiendo e inculcando sus propios valores y persiguiendo o suprimiendo los valores antagónicos, sino también integrando o captando para sí (apropiándose de) los valores o creencias de los subordinados. La construcción hegemónica es una verdadera “colonización” de la vida mental y cultural y uno de los medios más importantes de esta empresa son las instituciones educativas.
2) Althusser complejizando la noción de “hegemonía” introduce la idea de “aparatos ideológicos del estado”. El Estado reproduce el orden social no solo mediante sus aparatos represivos y jurídico-políticos, es decir, mediante el monopolio de la fuerza, la autoridad y la ley, sino por medios ideológicos de aceptación del orden social. El estado contemporáneo es una compleja trama de instituciones que tienen por función lograr que los individuos piensen y se representen su realidad de manera compatible con el sostenimiento del orden social. No solo las escuelas, sino también la prensa, los medios de comunicación, las iglesias, la publicidad, etc. están destinadas a dos grandes tareas de reproducción “ideológica del capitalismo”: a) “interpelar a los individuos como sujetos” que significa que todas estas instituciones nos “hacen creer” que el orden social es producto de nuestras elecciones como sujetos (elegimos nuestros gobiernos, elegimos si estudiar o esforzarnos para tener éxito, elegimos lo que consumimos, etc.) y b) “establecer relaciones imaginarias con nuestras condiciones reales de existencia”: todas estas instituciones tienden a ocultar, disfrazar y desfigurar la realidad de la opresión, la alienación y la explotación a la que estamos sometidos (por ej. comprar una ropa o zapatillas de marca o un celular a colores, aparecen como la forma de la “realización personal” ocultando las realidades que operan por debajo de ellas: trabajo esclavo de talleristas bolivianos, trabajo infantil en países asiáticos, dejar sin empleo a trabajadores locales, etc.).
No vamos a desarrollar sino solo a mencionar otros aportes como los de Lukacs sobre la noción de “falsa conciencia”, y el de Adorno, Marcuse y otros de “alienación”.
Hacia fines de los 60 aparece el texto que Uds. tienen en la bibliografía obligatoria “La reproducción...” de P. Bourdieu y J.C Passeron (en adelante B&P) y que constituye uno de los clásicos de la sociología de la educación en general, y quizás el progenitor de todas las teorías reproductivistas en general. Si Althusser había analizado el papel del estado y de la educación como una de sus instancias, lo había hecho desde una visión de conjunto de la sociedad capitalista. B& P analizan resueltamente la arquitectura interna del hecho pedagógico mismo desde un punto de vista inspirado en el marxismo, aunque en diversos puntos se aleja del mismo. B&P buscan la “reproducción” del orden social de dominación no en el papel que cumple la educación en un sistema general, sino en la misma constitución interna de la “acción pedagógica”.
El texto obligatorio está compuesto por fragmentos seleccionados, no se preocupen por las partes truncas. Tiene una estructura expositiva muy particular: son proposiciones ordenadas según un nivel de generalidad ascendente y un nivel de especificación descendente. Dentro de la bibliografía hay un Gráfico de mi autoría que sintetiza con un diagrama de flujo las relaciones entre las proposiciones.
Es quizás el texto que más cuesta a los alumnos no solo por su tipo de escritura y elevado nivel de abstracción, sino porque sus ideas escapan al sentido común y son difíciles de captar. Por ello acompaño este texto con el de E. Tenti, que explica de manera más llana el sentido de las principales ideas de los franceses.
Es esencial la comprensión de la proposición 0: la “violencia simbólica” que ha hecho historia en la sociología y es el núcleo de la teoría. Según ella, toda acción pedagógica es de naturaleza impositiva pero oculta la realidad que la fundamenta: el poder material de una clase sobre el resto. La educación agrega mediante este ocultamiento un plus simbólico a la dominación de clase, he ahí la “violencia” sublimada en una imposición a través del flujo simbólico controlado de la escuela cuyo efecto fundamental es invisibilizar y con ello naturalizar las relaciones de dominación entre clases.
Especificando la idea de violencia simbólica aparece la proposición de la educación como “imposición arbitraria de un arbitrario cultural”. Toda educación está basada en una arbitrariedad, no hay valores universales que puedan fundamentarla, sino solo el predominio de una clase y sus arbitrarios sobre las demás. Pero esta dominancia arbitraria debe disfrazarse de “universalidad”, “necesidad”, “orden natural”, etc.
Es fundamental entender el carácter intrínseco de esta idea: no es que la burguesía “obligue” a docentes, escuelas, etc. a inculcar sus ideas, sino que el hecho pedagógico mismo reproduce de manera no intencionada e inevitable el arbitrario cultural.
Para entender esto es necesario comprender exactamente las paradojas de Demóstenes (el maestro no puede “confesar” el carácter arbitrario y “mentiroso” de su saber sin caer en contradicción y negarse como maestro) y de Entidemo (el alumno no puede saber lo que no sabe sin caer en contradicción) en que se encuentra prisionera toda acción pedagógica: si se produce el encuentro entre alguien que no sabe lo que no sabe (el alumno) y alguien que sabe lo que no saben (el maestro) no puede no haber “violencia simbólica”: el maestro va a ratificar el no saber previo del alumno y tratar de “colmarlo” desde una universalidad de saber que vela su arbitrariedad.
Otras nociones fundamentales que han hecho historia son “la autoridad pedagógica y su autonomía relativa”, el “ethos” pedagógico en las clases dominantes y dominadas, el trabajo pedagógico primario y secundario, y el concepto de “habitus” y sus atributos (permanencia, exhaustividad y transferibilidad) aún vigentes en diversas ramas de las sociología contemporánea.
El concepto de “habitus” ha echado raices en las ciencias sociales y su campo de utilización es inmenso desde la sociología de la cultura hasta la sociología política. Tiene el enorme atractivo de su generalidad proveniente del hecho que no separa al sujeto de la estructura. El habitus es una formación mental del sujeto que intenta explicar las prácticas sin renunciar a la incidencia del mundo social objetivo. El habitus es cómo tal una hipótesis teórica que permite interpretar aquellas prácticas que reproducen las estructuras sociales de acuerdo a las formas de inculcación o socialización a las que estas mismas estructuras expusieron al sujeto. Es decir, constituye la forma subjetivada o incorporada de las estructuras objetivas, y al mismo tiempo da origen a las prácticas o formas objetivadas mediante la acción de reproducir las estructuras. Así la forma de encontrar una mediación teórica entre sujeto y estructura a través de la práctica, es pensarla como “habitus”. No debe confundirse el habitus con hábito, costumbre o conducta repetitiva inculcada, el habitus tiene un carácter flexible, adaptable, no son respuestas fijas, puntuales, específicas, sino principios generadores de prácticas afines a las condiciones de reproducción de estructuras sociales. En este sentido, los habitus incorporados en la escuela se adaptan y acomodan a nuevos ámbitos sociales en un proceso de retroalimentación flexible y de trasponibilidad entre contextos y situaciones. La fortaleza de un habitus se demuestra por su capacidad de activarse en situaciones y contextos que son en gran medida heterogéneos entre sí. Es decir, el habitus logra captar lo común entre situaciones diversas y logra predisponer a la acción de forma de preservar esencialmente los principios de la estructura social dominante.
Más acerca del habitus. Algunas aclaraciones
Se han hecho diversos cuestionamientos críticos al concepto y a los usos muchas veces abusivos del mismo. Un primer cuestionamiento es que hay una cierta falacia o defecto epistemológico: el habitus rara vez es estudiado de manera directa sino a través de las prácticas que se supone son explicadas por el habitus inculcado previamente. En este sentido, es un “economizador” empírico ya que permite soslayar el trabajo incordioso de estudiar detalladamente a lo largo de muchos años los procesos de inculcación y luego en qué prácticas concretas de los individuos se vuelcan o no esos trabajos de inculcación.
Otro cuestionamiento es al carácter omniexplicativo y homogeneizador del habitus. Los individuos suelen estar expuestos a socializaciones e inculcaciones variadas y contradictorias. Su arsenal de habitus lejos de ser consistente está atravesado por una pluralidad tensa y la activación de los habitus depende de situaciones y tiempos particulares y no de una ley general. Así Lahire subraya los fenómenos de adormecimiento, inhibición, activación, compensación y otros, por los cuales los esquemas generadores y organizadores de nuestras prácticas difícilmente puedan ser leídos de manera lineal y uniforme.
Aunque en forma alguna pueda pensarse que K.Marx haya contribuido de manera directa a la reflexión sobre la educación, su importancia deviene de las aplicaciones de sus teorías sobre el capitalismo a los más diversos ámbitos de la vida social. La herencia del pensamiento marxista ha sido revalorizada en Europa al combinarla con hallazgos y desarrollos teóricos de diversas disciplinas (el psicoanálisis, la teoría literaria, la estética, la filosofía existencialista, la fenomenología, etc.) en el periodo de entreguerras por la Escuela de Frankfurt (Adorno, Horckheimer, más tarde Marcuse) y en la conmocionada década del 60 a partir de los trabajos de Althusser (y luego por Goldmann, Godelier, Badiou) influido por el estructuralismo de la lingüística y la antropología. Asimismo, en Italia fue exhumado el pensamiento de A. Gramsci en el último medio siglo inaugurando un renovado interés del marxismo por las cuestiones políticas y culturales, cuestión está también jerarquizada por el enorme trabajo de los “historiadores” ingleses (Thompson, Williams, Stuart Hall). Aunque es fácil decir hoy que el marxismo casi no tiene preeminencia en ningún centro académico importante del mundo, eso no significa que no haya impregnado de diversas y sorprendentes modos casi todo el pensamiento crítico contemporáneo y que en diversos discursos científicos no se encuentren restos o huellas de este pensamiento.
El punto de partida de la lectura marxista de la educación es la noción de “superestructura” jurídico-político-ideológica, y la fórmula fundamental del materialismo histórico: “No es la conciencia la que determina al ser social, sino que es el ser social el que determina la conciencia”. La conciencia de los hombres, las representaciones que se hacen del mundo, sus ideas, conocimientos, etc. reflejan, expresan o dan forma al modo en que los hombres producen su vida social y material. Los hombres llegan al mundo en condiciones que ellos no han elegido ni controlan, el orden social preexiste a la voluntad individual, y las ideas que los hombres se hacen del mundo dependen más de cómo es ese mundo que de cómo es la mente de los hombres. El ordenador esencial del mundo es en el marxismo el "modo de producción de la vida material", es decir las relaciones que el hombre mantiene con otros hombres y con las cosas en el trabajo y en la naturaleza, que constituyen la infraestructura o base económica de una sociedad en la que se definen las clases sociales (amos/esclavos, señores/siervos, obreros/burgueses) a la que corresponden una serie de instituciones, creencias, cultura, etc., es decir una superestructura donde naturalmente se coloca “la educación” y que tiene por finalidad reproducir en la mente, las creencias, los pensamientos y las leyes y conductas de los hombres, el modo de producción de la sociedad y el predominio de la clase dominante en la misma.
Según estos grandes principios teóricos, la educación es una actividad de la superestructura, controlada por las clases dominantes, que procura la perpetuación en la mente de los sujetos del orden social de dominación y explotación.
Sin embargo, tomar al pie de la letra estas proposiciones fundamentales equivaldría a renunciar al cambio histórico. Marx concibe el dinamismo histórico como producto de una doble juego de contradicciones. Por un lado, dentro de la infraestructura económica la contradicción entre las fuerzas productivas (especialmente la ciencia y la tecnología, la organización social del trabajo) y el modo de apropiación de la riqueza (las relaciones de propiedad). Por otro lado, la relación base/superestructuras también está animada por una contradicción: el desarrollo de un modo de producción o su agotamiento hacen obsoletas las instituciones, leyes y formas ideológicas que hereda o que arrastra del pasado, por lo que las tendencias al cambio son tan importantes como las tendencias a la reproducción.
Este carácter “dinámico” de los planteos clásicos de Marx se ve en una de las pocas referencias de K. Marx a la educación, la importante 3era. Tésis contra el materialismo de Feuerbach que data de 1845: “La teoría materialista del cambio de las circunstancias y de la educación olvida que las circunstancias las hacen cambiar los hombres y que el educador necesita a su vez ser educado... la coincidencia del cambio de circunstancias con el de la actividad humana o cambio del hombre mismo solo puede concebirse y entenderse como práctica revolucionaria”. Aquí podemos ver que el cambio de las circunstancias es el verdadero “educador” del hombre tanto como que el hombre es el que llega a cambiar las circunstancias a través de la práctica revolucionaria.
Dentro de la tradición europea del marxismo tenemos varios hitos conceptuales que no por no estar incluidos en el programa y los textos son menos importantes.
1) Gramsci introduce la idea de “hegemonía”. Las clases dominantes no se imponen solamente por la superioridad de medios materiales y la represión, sino que se muestran capaces también de conquistar el consenso o al menos el consentimiento de las clases subalternas. Para ello deben ser capaces de presentar sus intereses particulares como intereses “generales” como “bien común a todos”, y deben ser capaces de introducir esta idea como “sentido común” cotidiano en las mismas clases subordinadas. Las clases dominantes usualmente intentan asumir la “dirección moral e intelectual” de la sociedad no solo persuadiendo e inculcando sus propios valores y persiguiendo o suprimiendo los valores antagónicos, sino también integrando o captando para sí (apropiándose de) los valores o creencias de los subordinados. La construcción hegemónica es una verdadera “colonización” de la vida mental y cultural y uno de los medios más importantes de esta empresa son las instituciones educativas.
2) Althusser complejizando la noción de “hegemonía” introduce la idea de “aparatos ideológicos del estado”. El Estado reproduce el orden social no solo mediante sus aparatos represivos y jurídico-políticos, es decir, mediante el monopolio de la fuerza, la autoridad y la ley, sino por medios ideológicos de aceptación del orden social. El estado contemporáneo es una compleja trama de instituciones que tienen por función lograr que los individuos piensen y se representen su realidad de manera compatible con el sostenimiento del orden social. No solo las escuelas, sino también la prensa, los medios de comunicación, las iglesias, la publicidad, etc. están destinadas a dos grandes tareas de reproducción “ideológica del capitalismo”: a) “interpelar a los individuos como sujetos” que significa que todas estas instituciones nos “hacen creer” que el orden social es producto de nuestras elecciones como sujetos (elegimos nuestros gobiernos, elegimos si estudiar o esforzarnos para tener éxito, elegimos lo que consumimos, etc.) y b) “establecer relaciones imaginarias con nuestras condiciones reales de existencia”: todas estas instituciones tienden a ocultar, disfrazar y desfigurar la realidad de la opresión, la alienación y la explotación a la que estamos sometidos (por ej. comprar una ropa o zapatillas de marca o un celular a colores, aparecen como la forma de la “realización personal” ocultando las realidades que operan por debajo de ellas: trabajo esclavo de talleristas bolivianos, trabajo infantil en países asiáticos, dejar sin empleo a trabajadores locales, etc.).
No vamos a desarrollar sino solo a mencionar otros aportes como los de Lukacs sobre la noción de “falsa conciencia”, y el de Adorno, Marcuse y otros de “alienación”.
Hacia fines de los 60 aparece el texto que Uds. tienen en la bibliografía obligatoria “La reproducción...” de P. Bourdieu y J.C Passeron (en adelante B&P) y que constituye uno de los clásicos de la sociología de la educación en general, y quizás el progenitor de todas las teorías reproductivistas en general. Si Althusser había analizado el papel del estado y de la educación como una de sus instancias, lo había hecho desde una visión de conjunto de la sociedad capitalista. B& P analizan resueltamente la arquitectura interna del hecho pedagógico mismo desde un punto de vista inspirado en el marxismo, aunque en diversos puntos se aleja del mismo. B&P buscan la “reproducción” del orden social de dominación no en el papel que cumple la educación en un sistema general, sino en la misma constitución interna de la “acción pedagógica”.
El texto obligatorio está compuesto por fragmentos seleccionados, no se preocupen por las partes truncas. Tiene una estructura expositiva muy particular: son proposiciones ordenadas según un nivel de generalidad ascendente y un nivel de especificación descendente. Dentro de la bibliografía hay un Gráfico de mi autoría que sintetiza con un diagrama de flujo las relaciones entre las proposiciones.
Es quizás el texto que más cuesta a los alumnos no solo por su tipo de escritura y elevado nivel de abstracción, sino porque sus ideas escapan al sentido común y son difíciles de captar. Por ello acompaño este texto con el de E. Tenti, que explica de manera más llana el sentido de las principales ideas de los franceses.
Es esencial la comprensión de la proposición 0: la “violencia simbólica” que ha hecho historia en la sociología y es el núcleo de la teoría. Según ella, toda acción pedagógica es de naturaleza impositiva pero oculta la realidad que la fundamenta: el poder material de una clase sobre el resto. La educación agrega mediante este ocultamiento un plus simbólico a la dominación de clase, he ahí la “violencia” sublimada en una imposición a través del flujo simbólico controlado de la escuela cuyo efecto fundamental es invisibilizar y con ello naturalizar las relaciones de dominación entre clases.
Especificando la idea de violencia simbólica aparece la proposición de la educación como “imposición arbitraria de un arbitrario cultural”. Toda educación está basada en una arbitrariedad, no hay valores universales que puedan fundamentarla, sino solo el predominio de una clase y sus arbitrarios sobre las demás. Pero esta dominancia arbitraria debe disfrazarse de “universalidad”, “necesidad”, “orden natural”, etc.
Es fundamental entender el carácter intrínseco de esta idea: no es que la burguesía “obligue” a docentes, escuelas, etc. a inculcar sus ideas, sino que el hecho pedagógico mismo reproduce de manera no intencionada e inevitable el arbitrario cultural.
Para entender esto es necesario comprender exactamente las paradojas de Demóstenes (el maestro no puede “confesar” el carácter arbitrario y “mentiroso” de su saber sin caer en contradicción y negarse como maestro) y de Entidemo (el alumno no puede saber lo que no sabe sin caer en contradicción) en que se encuentra prisionera toda acción pedagógica: si se produce el encuentro entre alguien que no sabe lo que no sabe (el alumno) y alguien que sabe lo que no saben (el maestro) no puede no haber “violencia simbólica”: el maestro va a ratificar el no saber previo del alumno y tratar de “colmarlo” desde una universalidad de saber que vela su arbitrariedad.
Otras nociones fundamentales que han hecho historia son “la autoridad pedagógica y su autonomía relativa”, el “ethos” pedagógico en las clases dominantes y dominadas, el trabajo pedagógico primario y secundario, y el concepto de “habitus” y sus atributos (permanencia, exhaustividad y transferibilidad) aún vigentes en diversas ramas de las sociología contemporánea.
El concepto de “habitus” ha echado raices en las ciencias sociales y su campo de utilización es inmenso desde la sociología de la cultura hasta la sociología política. Tiene el enorme atractivo de su generalidad proveniente del hecho que no separa al sujeto de la estructura. El habitus es una formación mental del sujeto que intenta explicar las prácticas sin renunciar a la incidencia del mundo social objetivo. El habitus es cómo tal una hipótesis teórica que permite interpretar aquellas prácticas que reproducen las estructuras sociales de acuerdo a las formas de inculcación o socialización a las que estas mismas estructuras expusieron al sujeto. Es decir, constituye la forma subjetivada o incorporada de las estructuras objetivas, y al mismo tiempo da origen a las prácticas o formas objetivadas mediante la acción de reproducir las estructuras. Así la forma de encontrar una mediación teórica entre sujeto y estructura a través de la práctica, es pensarla como “habitus”. No debe confundirse el habitus con hábito, costumbre o conducta repetitiva inculcada, el habitus tiene un carácter flexible, adaptable, no son respuestas fijas, puntuales, específicas, sino principios generadores de prácticas afines a las condiciones de reproducción de estructuras sociales. En este sentido, los habitus incorporados en la escuela se adaptan y acomodan a nuevos ámbitos sociales en un proceso de retroalimentación flexible y de trasponibilidad entre contextos y situaciones. La fortaleza de un habitus se demuestra por su capacidad de activarse en situaciones y contextos que son en gran medida heterogéneos entre sí. Es decir, el habitus logra captar lo común entre situaciones diversas y logra predisponer a la acción de forma de preservar esencialmente los principios de la estructura social dominante.
Más acerca del habitus. Algunas aclaraciones
El concepto de habitus es una elaboración teórica que permite
acceder a las formas en que las estructuras sociales se convierten en
estructuras mentales individuales. No
abarca solo “conceptos” en el sentido de
ideas racionales, o valores morales, etc.
sino “afectos”, “posturas corporales”, “actitudes”, “mecanismos
cognitivos” y cualquier tipo de disposición que sea relevante para reproducir
un orden de dominación. Esto es importante: los habitus son disposiciones
duraderas, transferibles y exhaustivas, fruto de procesos de inculcación
(trabajo pedagógico, autoridad pedagógica), que aseguran -o al menos tienden a
asegurar- que nuestras prácticas y comportamiento social sea congruente,
reproduzca o -al menos no atente contra- el orden social establecido, es decir,
las relaciones de fuerza entre clases que dan origen a las acciones de
inculcación y la violencia simbólica que está en su base. Los habitus son las
estructuras interiorizadas que generan las orientaciones de conducta que nos
hacen adaptar y ser funcionales a un orden social. El orden social se reproduce
a través de nuestras conductas estructuradas mediante los habitus inculcados
que se han hecho carne en nosotros violencia simbólica mediante.
No hay confundir los
habitus con “contenidos fijos” de conceptos, emociones o usos del cuerpo. Incluso la obra de Bourdieu partiendo de
Aristóteles comienza enfatizando la forma en que se inculcan los usos, las
posturas o posiciones y movimientos corporales.
Pero las conductas concretas sean corporales, emotivas o intelectivas pueden
ser analizadas como habitus no por el grado de pregnancia, arraigo o
repetición, sino cuando su sentido es reproducir el orden social y las
relaciones de fuerzas establecidas.
Los “habitos”,
“costumbres”, “actos reflejos”, no constituyen “habitus” por el mero hecho de
estar incorporados y repetirse, sino porque se inscriben de forma eficazmente
reproductiva en un orden social.
El carácter de habitus
se ve en la forma específica que adopta tal o cual conducta y no en el
contenido repetitivo mismo de la conducta. El habitus permite acceder al
sentido (socialmente reproductivo) de nuestros comportamientos, es decir a
aquella matriz de disposiciones que explica la forma particular que asume
nuestra conducta social. Ej: para un chico de 10 años hacer cuentas o resolver problemas de regla
de tres simple en la escuela para aprobar una prueba y hacer cuentas y resolver problemas de regla
de tres simple para recoger y vender carton, moviliza habitus distintos aunque
el contenido intelectivo sea el mismo. Las disposiciones que se activan en uno
y otro caso son completamente distintas y obedecen a procesos de inculcación y
socialización distintos. Por eso puede
haber chicos que no fallan al hacer cálculos
concretos con billetes y balanzas y fallan cuando se les presenta el mismo
problema sobre el papel o el pizarrón.
También ocurre al revés, algún chico puede ser muy brillante para
manejar números en la escuela pero sumamente confuso para calcular vueltos en
el supermercado. Los habitus no deben
interpretarse como conductas fijas puntuales sino como matrices de
disposiciones que explican eso que hace que una conducta reproduzca algún
aspecto de las relaciones sociales y el arbitrario cultural. El ejemplo típico
de la campana, la marcación del tiempo, la formación de entrada o salida en la
escuela no son cosas que los chicos vayan a hacer en otros ámbitos y sin embargo tienen un gran poder de estructurar
estas matrices de disposiciones que se van a activar más tarde en situaciones
completamente distintas. La puntualidad y el reconocimiento de que los ritmos
de la vida social quedan a cargo de las instituciones; la obligatoriedad de
exponerse a la mirada de la autoridad, “obligación de no esconderse”, etc.
pueden ser interpretados como formas de pautar segmentos de nuestra conducta
social para que no caiga en contradicción con los imperativos del orden
dominante.
Para seguir con la
matemática, en Japón la técnica de
cálculo operativa con el ábaco modifica el habitus racional de hacer
operaciones mentales con números, convirtiéndola en operaciones manuales y
visuales correlativas. Obsérvese que un
niño japonés en nuestras escuelas tendría 0 en matemática porque la escuela
aquí inculca otros habitus de trabajo con números. Lo que la escuela evalúa no
es la “operación mental” matemática sino determinado tipo de operación mental,
estructurada de determinada manera. El habitus dominante occidental maximiza la
separación entre lo intelectual y lo manual (mover con las manos las cuencas
del ábaco), mientras que el oriental no lo hace. Los habitus cognitivos para el
cálculo seguramente están cambiando aceleradamente en occidente producto de la
generalización del uso de dispositivos digitales. El habitus matemático ya no
es el que apunta en la resolución en papel y lápiz, sino en una pantalla usando
un software y un teclado. Los currículos de materias como matemáticas pueden
estar sesgados (por los contenidos que seleccionan) hacia destrezas de cálculo
ligadas al álgebra financiera, hacia la estadística, hacia la resolución de problemas
de eficiencia productiva, hacia problemas de ciencias naturales, física, etc.
Los mismo pasa en Lengua: determinadas palabras (son "malas" no pueden pronunciarse), determinadas formas de hablar (especialmente de las clases populares, minorías étnicas, etc.) son "incorrectas" o menospreciadas, y determinadas manifestaciones literarias son denigradas o directamente rechazadas (la rima popular, la picaresca, los cánticos de cancha, la cumbia villera, etc.). Sin dudas todos somos objeto de inculcación de habitus linguísiticos acerca de la forma de hablar, de escuchar, de pronunciar, de combinar las palabras, de seleccionarlas, etc. Por eso cuando nos topamos con alguien del interior o de culturas con habitus distintos (aunque siempre dentro de la lengua castellana) no terminamos entendiéndoles y consideramos que hablan mal o no saben hablar.
Los mismo pasa en Lengua: determinadas palabras (son "malas" no pueden pronunciarse), determinadas formas de hablar (especialmente de las clases populares, minorías étnicas, etc.) son "incorrectas" o menospreciadas, y determinadas manifestaciones literarias son denigradas o directamente rechazadas (la rima popular, la picaresca, los cánticos de cancha, la cumbia villera, etc.). Sin dudas todos somos objeto de inculcación de habitus linguísiticos acerca de la forma de hablar, de escuchar, de pronunciar, de combinar las palabras, de seleccionarlas, etc. Por eso cuando nos topamos con alguien del interior o de culturas con habitus distintos (aunque siempre dentro de la lengua castellana) no terminamos entendiéndoles y consideramos que hablan mal o no saben hablar.
Por todo ello cuando
se pide un ejemplo concreto de habitus no se pide una conducta específica
concreta que se diferenciaría de otras “no habitus”, sino por la forma en que
cualquier conducta está moldeada de forma tal que reproduzca el orden social
dominante. El habitus está allí en muchísimas conductas como una forma de
entender el destino final (en las conductas y actitudes que vamos a adoptar en el resto de nuestras vidas) de lo que nos inculcaron y de la violencia simbólica
a la que fuimos sometidos.
Un tipo especial de
habitus para analizar es el de las animadversiones, los rechazos, lo que nos
produce inmediata irritación y repugnancia. La selección de las conductas que
estamos inculcados para rechazar (desde los modales, hasta el robo) también son
moldeados por los habitus: nos produce gran indignación que un adolescente
pobre arrebate un celular en un tren, no nos produce tanta indignación que las
empresas de celulares nos cobren una y otra vez toda clase de cargos. Produce
indignación que la AUH
se la gasten en zapatillas o celulares, pero no produce tanta indignación, sino
incluso a veces admiración, que las divisas que el país consigue
dificultosamente con las exportaciones se gasten en viajes al exterior y en
autos o bienes de lujo importados.
En realidad, Bourdieu
seguramente estaría de acuerdo en plantear que el habitus nunca se limita o
reside simplemente en conductas concretas, en sus características "objetivas" sino en cómo
relacionamos esta objetividad con otras cosas que no están en la conducta
concreta y que esa relación permite agrupar o vincular series de
comportamientos que son relevantes para el mantenimiento del orden. Fíjense que
si la teoría, los conceptos, son correspondencias con las cosas particulares
del mundo, no hay que pensar demasiado.
El habitus obliga a pensar porque es un concepto que intenta establecer un
puente entre la "concretez" particular de cualquier conducta con
todas las demas conductas relevantes para mantener determinado orden social, y
esas conductas no están incluidas en la conducta ejemplificante. Solo podemos
acceder a ejemplificar el habitus "analizando" y no invocando
"hechos" u objetos del mundo que satisfagan condiciones del concepto.
Todo ejemplo de habitus incluye su incorporación analítica a una serie de
disposiciones y acciones posibles como respuestas a problemas del orden
dominante.
Por supuesto que los
habitus no son producto de programas o acciones específicas de inculcación
deliberada: no figuran en los programas ni en las mentes de las maestras!!!!
Los habitus son trasmitidos a través de lo que muchos de Uds. seguramente
llaman el “curriculum oculto”, como forma insensible de asimilación, como
pedagogía invisible, como afinidad o familiaridad. Cuanto más pensamos que algo
es “natural”, “tiene que ser así”, “no puede ser de otra manera”, etc. más
significa que ese comportamiento está determinado por habitus bien arraigados y
sin contradicciones. Analizar nuestras conductas como habitus nos obliga a
vernos como “extraños” a nosotros, nos obliga a desnaturalizarnos y concebirnos
como depositarios de habitus y moldeados por la violencia simbólica de las
agencias de dominación: familia, escuela, medios de comunicación, etc.
En definitiva, dada
una conducta, una práctica social extendida, cualquiera sea, el concepto de
Bourdieu nos lleva a pensar en su génesis: las inculcaciones de la que
provienen y a qué aspectos del orden social contribuye a reproducir.
Se han hecho diversos cuestionamientos críticos al concepto y a los usos muchas veces abusivos del mismo. Un primer cuestionamiento es que hay una cierta falacia o defecto epistemológico: el habitus rara vez es estudiado de manera directa sino a través de las prácticas que se supone son explicadas por el habitus inculcado previamente. En este sentido, es un “economizador” empírico ya que permite soslayar el trabajo incordioso de estudiar detalladamente a lo largo de muchos años los procesos de inculcación y luego en qué prácticas concretas de los individuos se vuelcan o no esos trabajos de inculcación.
Otro cuestionamiento es al carácter omniexplicativo y homogeneizador del habitus. Los individuos suelen estar expuestos a socializaciones e inculcaciones variadas y contradictorias. Su arsenal de habitus lejos de ser consistente está atravesado por una pluralidad tensa y la activación de los habitus depende de situaciones y tiempos particulares y no de una ley general. Así Lahire subraya los fenómenos de adormecimiento, inhibición, activación, compensación y otros, por los cuales los esquemas generadores y organizadores de nuestras prácticas difícilmente puedan ser leídos de manera lineal y uniforme.
DEVOLUCION TP 2
En general
bastante bien, me alegro que hayan escuchado los audios y tomado contacto con
los problemas que como toda gran iniciativa, tiene el PC-I.
Respecto de
la consigna 1 sobre independencia y logro, la mas contestada.
Muy bien Valeria
que señala los comentarios de un alumno en el sentido de que la independencia
llega al individualismo y al aislamiento. Pero al analizar la cuestión del
logro, lo confunde con el éxito o no del Plan en sí y la pregunta de la
consigna apunta a ver si el plan estimula la orientación de los alumnos al
logro (si estudian más, quieren mejores notas, trabajan mas para aprobar, etc.)
En este sentido, es excelente la observación de las dos Bárbaras:
apenas reciben la net, automáticamente se hacen responsables de la misma de
manera independiente, manejando sus tiempos y usos. Sin dudas la entrega
potencia la orientación a la independencia. Está bien marcada la pluralidad de
resultados de las entrevistas a alumnos en materia de logros: para algunos es
una distracción y un entretenimiento pero para otros potencia la dedicación
escolar. También es importante el señalamiento del estímulo al logro que
significa quedarse con la net al terminar aprobando.
Cecilia señala el carácter trunco de la independencia y el
logro por los problemas de roturas, falta de conexión o que los docentes no
trabajan con las net.
Denise señala con acierto que el alumno es más libre a la
hora de buscar información para sus tareas y con ello se independiza sobre todo
del maestro.
Maria señala que los profesores ven mucho mas efecto sobre
la independencia que sobre el logro.
Anabela insiste sobre este importante punto: para evitar que
la independencia haga que el uso de las net se aparte completamente del uso
escolar, “sería de suma importancia que la utilización de las computadoras
dentro del aula esté bajo el constante control del docente”. En este caso,
habría que controlar la independencia para satisfacer el logro.
Nora
señala algo no menor: la cultura informática tiende al autoaprendizaje, los
chicos “nativos digitales” (nacidos en contacto con la pantalla) tienden a
aprender a hacer variedad de actividades por si solos. También es cierto que el
recurso a la web y la información disponible
pueden ser vistos por el docente como un fraude al trabajo individual,
sinónimo de falta de esfuerzo, mera copia, etc. y por tanto atentan contra la
independencia y el logro.
Juan se desvía de la independencia y el logro hacia la universalidad
o no, si es una ayuda o un derecho, con lo que no termina de cumplir con la
consigna inicial aunque es interesante lo que analiza.
Sobre la
consigna 2- referida a igualdad y universalidad.
Ana Laura,
bien señalada la universalización del PC-I y los déficits en implementación que
menoscaban esta universalidad: alumnos que no la recibieron, escuelas privadas,
falta de wi fi. Bien señalada también el cambio de roles por la brecha
generacional y digital. Emilce señala tambien el
defecto de que no se entregó a todos y en una misma escuela hay grupos que
tienen y grupos que no.
Gabriela
también señala la universalidad pero incurre en un error al extenderla hasta la
escuela privada. Es interesante la observación que en las redes sociales se
muta en parte también el rol docente, afectando su especificidad en términos de
Dreeben. En las redes no solo el maestro puede enseñar, sino cualquiera e
incluso el maestro puede aprender de lo que conocen sus alumnos.
Claudia señala la igualdad y la universalidad como lo
central del Plan pero no encuentra en las entrevistas cambios en la
especificidades de los roles.
Silvina, por el contrario enfatiza que el docente debe
correrse del lugar de saber-poder y es esto lo que produce “miedo” e
incomodidad que genera la resistencia a usarla en el aula. Es decir que
efectivamente hay cambios en la especificidad de los roles o al menos temor a
dichos posibles cambios. En los audios que escuchó Valeria en cambio hay mucho mayor optimismo en las
posibilidades de que los docentes usen estos recursos y modernicen su rol.
Ruth dice
que escuchó los audios pero no analiza nada específico de lo que escuchó. El TP
tiene por objeto no hacer reflexiones generales, puras opiniones sino
relacionar los conceptos teóricos con fenómenos reales (en este caso los
testimonios de alumnos, profesores, etc.).
Respecto de
la consigna 3- sobre el trato por categorías.
Agustina
Rosselli no cumple la consigna ya que no se ve que haya escuchado algún audio.
Lo que expresa como cambio “exigir nuevas actividades a resolver por el
alumno” no apunta a la pregunta que remite al “trato de acuerdo a categorías”
que está en el texto de Dreeben. Lo mismo ocurre con Veronica Lugo
que no interpreta a qué hace referencia la cuestión de las categorías. Leer el
texto de Dreeben.
Vera en cambio propone una nueva categoría: “del estar en el
sistema o no” que dependería del manejo de los lenguajes informacionales. Ser
“ciudadanos de la web”. Pero hubiese sido bueno que se mostrara en qué aparece
la diferencia de trato.
Excelente
lo que analiza Lorena: si recibieron o no, si se rompió o no, si tiene conexión
en la casa o no, e incluso si el profesor tiene manejo de la net o no también
genera diferencias de trato pedagógico.
Respecto de
la última consigna sobre cómo influyen las redes sociales en el trato por
categorías hay solo dos respuestas.
Leonor y Alejandra mencionan la potencialidad de las
redes sociales para modificar los patrones de trato entre alumnos pero no
especifican mayormente aunque son optimistas en términos de mayor igualdad.
lunes, 13 de abril de 2015
Texto de Apoyo y TP 2 Unidad 2 A
Texto de apoyo sobre Durkheim, Parsons y Dreeben
Texto de Apoyo Durkheim, Parsons, Dreeben
TP Unidad 2A - Texto de Dreeben (el viernes 11/04 no hay clase presencial, tienen que colgar el TP antes del martes)
Escuche al menos 1 audio de un docente y un audio de un alumno de estas entrevistas a alumnos de Mar del Plata sobre el Plan Conectar - Igualdad
Ver AudiosAlumnos,Docentes y Directivos Plan C-I en Mar del Plata
con acceso a 70 entrevistas a alumnos, docentes y directivos referidas a la entrega de netbooks y el Plan Conectar Igualdad. Los nombres de los archivos de audio (mp3) indican si es alumno, docente o directivo (ALU, DOC, DIR), el colegio, el año y/o la materia que dicta. Es probable que para poder reproducir el audio haya que bajar el archivo a PC. antes.
Elija una consigna de abajo.
Cite los audios por la referencia del nombre del archivo que incluye nombre, escuela y año.
1) ¿Cómo piensan Uds. que podría incidir el Plan Conectar-Igualdad sobre las dimensiones de la socialización escolar: independencia, y logro?
2) ¿Cómo piensan Uds. que podría incidir el Plan Conectar-Igualdad sobre las dimensiones de la socialización escolar: igualdad, universalismo, especificidad?
3) Uno de los postulados de la escuela es el trato igualitario por categorías escolares (edad, grado, aprobados/no aprobados). ¿las netbooks introducen nuevas categorías escolares o extraescolares de trato?
4) Es central en la socialización escolar como la entiende Dreeben el hecho de que los alumnos aprendan a abstraer de los demás las características pertinentes (categorías) que definen cómo tienen que ser tratados. ¿Cómo influye el uso de las redes sociales por parte de los adolescentes en la adquisición de estas pautas de comportamiento?
Texto de Apoyo Durkheim, Parsons, Dreeben
TP Unidad 2A - Texto de Dreeben (el viernes 11/04 no hay clase presencial, tienen que colgar el TP antes del martes)
Escuche al menos 1 audio de un docente y un audio de un alumno de estas entrevistas a alumnos de Mar del Plata sobre el Plan Conectar - Igualdad
Ver AudiosAlumnos,Docentes y Directivos Plan C-I en Mar del Plata
con acceso a 70 entrevistas a alumnos, docentes y directivos referidas a la entrega de netbooks y el Plan Conectar Igualdad. Los nombres de los archivos de audio (mp3) indican si es alumno, docente o directivo (ALU, DOC, DIR), el colegio, el año y/o la materia que dicta. Es probable que para poder reproducir el audio haya que bajar el archivo a PC. antes.
Elija una consigna de abajo.
Cite los audios por la referencia del nombre del archivo que incluye nombre, escuela y año.
1) ¿Cómo piensan Uds. que podría incidir el Plan Conectar-Igualdad sobre las dimensiones de la socialización escolar: independencia, y logro?
2) ¿Cómo piensan Uds. que podría incidir el Plan Conectar-Igualdad sobre las dimensiones de la socialización escolar: igualdad, universalismo, especificidad?
3) Uno de los postulados de la escuela es el trato igualitario por categorías escolares (edad, grado, aprobados/no aprobados). ¿las netbooks introducen nuevas categorías escolares o extraescolares de trato?
4) Es central en la socialización escolar como la entiende Dreeben el hecho de que los alumnos aprendan a abstraer de los demás las características pertinentes (categorías) que definen cómo tienen que ser tratados. ¿Cómo influye el uso de las redes sociales por parte de los adolescentes en la adquisición de estas pautas de comportamiento?
martes, 31 de marzo de 2015
DEVOLUCION TP 1
Anabella
plantea el tema de la desmotivación que
es muy importante, sobre todo teniendo en cuenta que la encuesta PISA coloca a
los estudiantes argentinos como de los más insatisfechos con la escuela del
mundo. La desmotivación de los estudiantes no tiene que ver también con el
desinterés de la escuela en incorporar los intereses e inquietudes de los niños
y jóvenes: ¿no se puede enseñar matemática con los puntajes de las tablas de
posiciones del futbol, o los precios de las cosas que compran o usan los
chicos, no se puede enseñar lengua con las canciones de moda, las telenovelas,
o las revistas populares, o usando twiter?. La pregunta sobre los enfoques fue
mal interpretada: no se pregunta por la forma de estudiar el fenómeno sino por
los factores causales que cada enfoque en particular tiene. Es evidente que un
tema como la desmotivación podría ser enfocado no interactivamente como
problemas individuales, como problemas de grupos poco estimulantes, pero la
sociología debería bucear en factores más estructurales como las clases
sociales (¿se puede motivar a los chicos de la misma manera en la villa
Victoria que en Bernal?) las políticas educativas (¿cómo influye en la
motivación las becas del bicentenario o el Plan Conectar o la AUH?), por ejemplo.
Sobre el
tema de la desmotivación es excelente la observación de Agustina de que el
primer desmotivado para enseñar suele ser el docente, también es interesante la
variedad de factores individuales, sociales y culturales, que pueden estar
incidiendo en este fenómeno de debilitamiento
de la vocación docente. Veronica hace consideraciones generales pero no aclara la especificidad de cada nivel de análisis (en este sentido no cumple la consigna). Hay algunas afirmaciones que son temerarias: "triunfa el que viola" (¿?) "la familia es de bajo nivel" (tiene poco que ver con el tema del desinterés). Este tema también lo menciona Denisse y propone con
acierto lo que podrían contribuir los distintos enfoques. Leonor también está
preocupada por si la docencia conserva algo de vocación o es solo una salida
laboral, pero no propone los distintos enfoques posibles sobre el tema. Leer
los textos.
Sobre la
misma cuestión Braian plantea poner en primer plano al maestro y diferencia
bien un enfoque psicológico o grupal que apuntaría a los personal o a la
interacción docente – alumno, del enfoque socio o antropológico que incluye
dimensiones más vastas.
Eric
plantea el tema muy interesante de la imagen de autoridad del director, al que se lo ve desde los alumnos como
“jefe de una prisión” y propone acertadamente diversas maneras de ver el mismo
problema de la autoridad desde la psicología individual, la sociología y los
códigos culturales. Es confuso en cambio cuando caracteriza el enfoque grupal
de la psicología social. La autoridad, el liderazgo se puede estudiar también
como una función grupal, es también un fenómeno cara a cara.
Bárbara
propone el aumento de la violencia escolar como tema que se
viene agravando y propone con acierto diversos enfoques posibles desde lo
psicológico a lo cultural. Aunque no está claro en el texto, la violencia no es
solo entre alumnos ni tampoco de padres o el entorno contra la escuela, ¿qué
papel tienen los docentes y las instituciones en la reproducción de la
violencia?. En el mismo sentido Claudia agrega el posible papel de los medios
de comunicación, pero en su propuesta de enfoque sociológico retoma cuestiones
de interacción cotidiana, es decir plantea lo sociológico como grupal fuera de
la escuela, lo que podría estar demostrando un error de comprensión del texto.
Releer y preguntar en clase.
Silvina
propone el tema más antiguo de todos: el fracaso
escolar, sería interesante profundizar más en la cuestión de que “se quiere
disimular el fracaso” o que las estadísticas mienten que incluso es un tema tan
importante como el fracaso mismo. Un enfoque sociológico obliga a analizar las
políticas públicas y sus efectos.
Lorena
ofrece temas muy generales: el no respeto de la diversidad, el desencuentro con
el saber, la discriminación, la no
inclusión. Es interesante como para desarrollar las prácticas cotidianas de
microexclusiones o microdiscrimanciones de docentes e instituciones.
Noelia y
Lázaro también apuntan a la estigmatización y sus efectos nocivos y
desmotivantes. Es un tema clásico de la sociología de la educación que vamos a
ver extensamente: “el etiquetado” y
que permite trascender el enfoque de sentido común puramente psicológico que
tiende a reforzar las etiquetas. En el mismo sentido va la puntualización de
María sobre la discriminación también entre alumnos y está muy bien las
diferencias de enfoques que pueden hacerse desde la psicología, lo grupal y lo
social.
Cecilia
trae la cuestión del fracaso de los acuerdos
de convivencia para contener los hechos de indisciplina de los estudiantes.
Es curioso, pero lo más común esos acuerdos imponen normas a los estudiantes y
nunca a los docentes ni directivos (¿que nunca faltan, ni llegan tarde, ni son
agresivos con los alumnos, enseñan poco o mal, e incluso muchas veces de pelean
entre ellos mismos?). Es una discusión muy interesante, yo tiendo a pensar que
los más obligados por las normas son los docentes, adultos con autoridad, mucho
más que los alumnos. Bajo un enfoque sociológico casi diría que si no se logra
“disciplinar” a los docentes, directivos y autoridades (jefaturas, DGE, etc.
que tambien violan sus propias normas) menos se van a poder disciplinar a los
alumnos, ni mucho menos a los padres. Es algo para debatir largo y tendido.
Valeria en
la misma línea, propone la pérdida de
autoridad del maestro y lo relaciona con el ausentismo docente y los paros
gremiales. Gran tema también de larga historia y que vamos a ver con mas
detenimiento en el futuro. La vieja autoridad tácita del docente que venía con
el guardapolvo blanco y el cargo ya no tiene vigencia alguna y hoy día la
autoridad hay que ganársela y no pedirla, volveremos sobre el tema.
Federico
propone la cuestión de la educación
ambiental y expone en detalle la base normativa a nivel nacional y
provincial, además de preguntarse en qué medida la escuela no debería articular
con iniciativas comunitarias. Son muy adecuados los diversos factores
mencionados desde lo psicológico a lo cultural involucrados. Yo agregaría la
necesidad de incluir en los contenidos informativos los grandes conflictos
ambientales en la sociedad argentina actual: los agroquímicos, la
medicalización de la vida cotidiana, las distorsiones en los hábitos
alimentarios (contaminación del cuerpo), y la minería por lexiviación.
Gabriela
propone el tema de la deserción en la
universidad. También es un fenómeno que acompaña el crecimiento de la
matrícula universitaria. Con buen criterio propone las contribuciones distintas
que sobre esto podrían hacer desde la psicología hasta las ciencias sociales.
Valeria
propone el tema del rol educativo de la
familia, aunque luego se centra en la relación con la escuela. Pero, ojo
que el planteo de los enfoques tiene errores de comprensión: que el enfoque
psicológico debe comprender el contexto social va en contra del texto mío.
Releer y preguntar en clase. El mismo tema propone Ana Laura, que hace una
adecuada diferenciación de los enfoques posibles.
Nora
postula el tema de las nuevas
instituciones educativas como los bachilleratos populares, pero no propone
en qué podrían contribuir los distintos enfoques.
Emilce
propone un tema de máxima actualidad como es las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el ámbito
educativo y el plan Conectar Igualdad, tambien discrimina muy bien las
posibilidades que pueden brindar los distintos enfoques disciplinares para
estudiarlo.
Diego
presente el tema del paso de escuela
pública a escuela privada pero es muy escueto en las formas o enfoques en
que podría estudiarse un fenómeno de tanta magnitud.
Juan Manuel
propone algo así como “para qué sirve la
escuela, que aprovechan los alumnos
de la escuela para sus vidas”. Tema también de larga historia sobre el que
volveremos una y otra vez. Creo que en el enfoque antropológico hay una
confusión, releer.
martes, 17 de marzo de 2015
TEXTO APOYO Y TRABAJO PRACTICO UNIDAD 1
Comencemos por una constatación
que no por obvia es menos importante: nosotros vamos a estudiar los aspectos
sociales de la “educación” desde dentro
mismo del hecho educativo, como sujetos involucrados (alumnos/docentes) en el
mismo. Un dato notable es que los
sujetos sociales involucrados en los procesos educativos son en la mayoría de
las sociedades del mundo actual, increíblemente
masivos. La educación con sus instituciones y actividades involucra la
participación de proporciones gigantescas de población como ninguna otra
actividad social. En la
Argentina solamente hay casi 16 millones de alumnos de todos
los niveles y modalidades y un millón de personas con funciones pedagógicas o
laborales directamente vinculadas (mantenimiento, funcionarios, etc.). Si
sumamos a los padres, familiares y otros indirectamente vinculados a las escuelas tenemos que el
“fenómeno educativo” tiene una extensión realmente increíble. Otra
característica es que el tiempo y los recursos públicos y privados dedicados
por la sociedad a la actividad educativa también son gigantescos. Las personas
pasan muchas horas diarias en “situación educativa” y muchos años de su vida.
Los Estados destinan gruesas sumas de su recaudación para la educación, lo
mismo que las familias destinan partes significativas de sus ingresos, y las
industrias conexas de editoriales, construcciones, transportes, kioscos,
librerías y comercios, etc. completan un cuadro donde se observa que se trate
quizás de una de las actividades sociales de mayor magnitud material y
cobertura poblacional, por lo que el carácter no ya “social”, sino diría
“hipersocial” de la educación no puede ser puesto en duda.
Desde el punto de vista
semántico, el vocablo “educación” tiene una polivalencia muy rica y llena de
contrastes y, porqué no, de misterios. Una de sus raíces latinas: “educare”
remite a “ducere” o dirigir, conducir, guiar (con resonancias “fascistas” si
recordamos al Duce Mussolini) que reaparece en la palabra pedagogía (“paidos”,
niños y “a gogos” , ¡yo conduzco¡¡¡¡¡¡)
y le da una connotación inquietantemente autoritaria. Sin embargo, la otra raíz
latina “ex ducere” refiere a “sacar fuera”, “desarrollar”, “criar” y remite
claramente a “potenciar” o si se quiere a “realizar” al sujeto. La ambivalencia
de la palabra enfatiza dos cosas en apariencia opuestas: al maestro que conduce
y al alumno que desarrolla sus potencias poniendo la manzana de la discordia de
toda la historia del pensamiento pedagógico: ¿qué es o debe ser lo
predominante?. El docente que marca el camino y pone las metas de las potencias
del alumno, o las potencias del alumno a las que el maestro debe subordinarse
para “cuidarlas” y “cultivarlas”. Quizás
dentro de la filología de la palabra quepa la dialéctica misma de la vida
humana y sus imperativos tan bien sintetizada por Hegel en las misteriosas
expresiones “Llegar a ser lo que ya se era” o “estar a la altura de sí mismo”,
“en acuerdo con su propio ser”, “sentirse en sí mismo como en su casa”, etc.
Siempre me gustó la definición de Aristóteles: “educar para poner los dolores y
los goces dónde importa ponerlos” lo que sugiere que nos educamos para
reconciliarnos con nuestras propias potencias y para ello debemos ser capaces
tanto de aprovechar las potencias sociales históricamente acumuladas que son
depositadas en las manos del maestro, como de rebasar los límites que la
sociedad y los maestros interponen entre nosotros y nuestras potencias.
Podríamos decir que la educación
exitosa paradójicamente es una victoria pírrica: si un sujeto desarrolla sus
potencias cabalmente, entonces la educación fracasó y este sujeto termina
siendo amenazante para el orden social que lo “educó”, y si el sujeto
desarrolla exactamente las potencias que la sociedad espera, el sujeto no
resulta amenazante pero tampoco puede aportar algo propio a la sociedad que lo
“educó”. Viva el fracaso, y Abajo el Éxito (esos dos grandes impostores decía
Chesterton).
Si hay algo de lo que no cabe
dudas es que este proceso que tiene un resultado y un propósito individual no
puede realizarlo el individuo, sino solo a través del vínculo con la sociedad
que en la raíz de la palabra está “personificada” en la figura del maestro (que
por supuesto, viene de “Master” o “Señor”, de claras connotaciones
feudales). El programa implícito de la
noción de educación es resolver la tensión del choque entre el individuo y sus
potencias indeterminadas y la sociedad y sus imperativos determinados. El
examen, la evaluación, la “prueba”, es la forma en que la sociedad controla el
desarrollo de las potencias “aceptables” y trata de suprimir o neutralizar las
otras. El hecho de que la educación siempre (en todas las épocas) sea “mala”,
“cuestionada”, “insuficiente”, que haya mucho “fracaso”, muchos alumnos que reprueban o abandonan,
significa que las personas desarrollan otras potencias no socialmente
aceptables y que -quizás por suerte- no
llegaron a ser lo que la sociedad esperaba de ellas. Ojo: la educación como hecho social son las
dos cosas, lo que hace el maestro (el sistema educativo, etc.) con los alumnos
(esto es lo obvio, y lo que la sociedad quiere enfatizar) pero también lo que
los alumnos “hacen” con el maestro (y el sistema, las instituciones educativas,
etc.). Es tan educativo sociológicamente considerado el hecho de la lección
dictada por el maestro, como las burlas, los comentarios capciosos,
las estrategias para “aprobar” o los sabotajes de los alumnos, los juegos y las
cosas que aprenden en los recreos, etc.
Si a ello le sumamos que los
mismos maestros pueden ser ellos mismos también “productos fallados”, al menos
parcialmente, del sistema educativo, tenemos que no pueden “personificar” de
manera sólida los imperativos sociales y que por suerte o desgracia van a
terminar fomentando las potencialidades “incorrectas”. Es tan importante desde
el punto de vista de la educación como hecho social lo que hacen los maestros con los alumnos,
como lo que “no hacen” con ellos.
Ya dentro del campo científico de
los estudios sociales de la educación, los textos de Gómez, Giddens,
Ibarrola, (es el orden correcto
de lectura) brindan una visión
panorámica y superficial o introductoria de las relaciones sociales de la
educación en el campo de las ciencias sociales. Son textos de lectura simple
por lo que estimo fácil para aquellos sin formación previa específica y
aburridos para los que sí la tienen.
El primer punto es
epistemológico: establecer los distintos “niveles de análisis” del hecho
educativo. La especificidad con que cada campo disciplinar toma los fenómenos
educativos. Los enfoques psicológico, grupal, antropológico y sociológico se
definen en torno al carácter interactivo o no interactivo asignado, y a la
naturaleza de la interacción: cara a cara, directas (primarias) en la psicología
social o de grupos, y anónimas,
estructurales, impersonales o indirectas
(secundarias) en las ciencias sociales sistemáticas como la sociología o
la antropología cultural.
Giddens nos ofrece un breve
resumen de los logros de la sociología de la educación al estudiar los sistemas
educativos, la relación con la desigualdad social, la socialización de los
jóvenes, la escuela, el sexismo, la discriminación, su relación con los medios de comunicación,
etc.
Ibarrola introduce las grandes
líneas o corrientes de pensamiento teórico sobre el campo disciplinar. La
sociología dominante (con sus versiones para los países centrales y
periféricos) basadas en el supuesto funcionalista de la contribución de la
educación a la racionalidad de la sociedad y el desarrollo de la economía, la sociología crítica que denuncia
el carácter reproductivista de las relaciones de dominación, opresión y
alienación que fomenta la escuela de manera larvada u oculta. Según esto, la
escuela lejos de tener resultados individuales, tiene resultados colectivos:
reproduce las clases sociales. Y por último una “sociología” emergente que
intenta rehabilitar el papel de la educación como sitio de construcción de
nuevas prácticas y nuevos sujetos y trata de reconciliar la educación con las
posibilidades de cambio social liberador
y no solo con la reproducción de las relaciones de explotación y opresión. En todos los casos en las clases siguientes
veremos específicamente autores de cada una de estas corrientes.
TRABAJO PRÁCTICO 1
1) Proponga un tema de estudio que le interese sobre algún fenómeno educativo de la manera más detallada y clara posible.
2) ¿Cómo le parece que se analizaría ese tema desde la psicología, la psicología social, la sociología y la antropología?
Presentación y Programa Sociología de la Educación 2015
Este es el sitio del curso de Sociología de la Educación de la Universidad Nacional de Quilmes
Se trata de un sitio de intercambio vertical (docente-alumnos) como horizontal (alumno - alumnos). Espero que lo último sea mucho más interesante que lo primero.
La idea es: a) Impulsarlos a que lean durante la cursada y evitar que dejen todo para lo último cuando se acerquen los parciales; b) Hacer situaciones de aprendizaje más ágiles, fluidas y "descansadas" que la cursada presencial; c) Poner al alcance de los alumnos parte del material digitalizado de la cursada; d) Poner al alcance de los alumnos otros materiales (conferencias, videos y materiales de la web) que también estimulan la reflexión sociológica sobre la educación.
Para ello mi propuesta es: a) Colgar en el blog algunas consignas a modo de Trabajo Práctico de algunos textos para utilizarlos para analizar o reflexionar sobre temas o inquietudes que traigan Uds. o también sobre los audios de las entrevistas referidas al PC-I de manera que los alumnos vayan trabajando con los textos y con un tema concreto simultáneamente. b) En caso que haya temas controvertidos el docente o los alumnos podrán proponer ejes de debate o intercambio. c) Cualquier otra cosa que se les ocurra a los alumnos que signifique un aprendizaje para todos (trasmitir experiencias personales, otros conocimientos, bibliografía o autores que conozcan, películas, libros, música o poesía, y cualquier otra cosa que se asocie con la comprensión social del aprender y enseñar).
La mecánica es sencilla. Hay una entrada por textos para trabajar con consignas. Para colgar sus respuestas tienen que acceder por añadir comentario que se encuentra abajo de cada entrada. Los textos por entrada que pueden ingresar no pueden exceder los 4000 caracteres. Si los exceden tienen que dividirlos en dos o más comentarios. Conviene hacer el texto en el Word guardar el archivo personal y despues copiarlo y pegarlo en la ventana de añadir comentario. Tienen que firmar con su nombre y apellido cada entrada y aclarar si es continuación de una anterior.
La idea sería colgar al menos una consigna de cada texto (va a haber más de una consigna por texto). La elección de la consigna es libre.
Los textos digitalizados van a estar cargados en el programa definitivo.
Soy todo oídos para mejorar el blog y la dinámica
Ojalá que sea bueno para todos y todas.
QUIZÁS SEA BUENO EMPEZAR POR MAFALDA
La educación según Mafalda
DESPUES DE LEER ESTO ME MANDAN UN MAIL A
mgomez@unq.edu.ar
PARA QUE QUEDEMOS COMUNICADOS Y ME COMUNICAN CUALQUIER PROBLEMA, CUALQUIER DUDA O CUALQUIER SUGERENCIA QUE SURJA.
AL FINAL DE LA BIBLIOGRAFIA DE CADA UNIDAD VAN A IR ENCONTRANDO LINKS QUE PERMITEN DESCARGAR LOS TEXTOS DIGITALIZADOS
PROGRAMA TENTATIVO
SOCIOLOGIA DE LA EDUCACIÓN
Docente:
Marcelo Gómez
1er.
Cuatrimestre de 2015
Horario:
martes y viernes de 18 a
20 hs. Aula: 133 / 204
PROGRAMA
ANALITICO
OBJETIVOS
Teniendo
en cuenta: 1) que la centralidad que ha
asumido la educación en los últimos 20 años de la mano de la llamada “sociedad del conocimiento” se asocia
a procesos civilizatorios de largo plazo; 2) que la crisis de la educación (de
sus sistemas, instituciones) en el llamado modelo neoliberal de orden
social en nuestro país ha sido de una
profundidad desconocida; 3) que en la
última década se han operado cambios notables en el contexto histórico,
político, social, cultural tanto nacional como internacional con políticas y
gobiernos que suelen caracterizarse como “posneoliberales” o “antineoliberales”,
“populistas”, “de nueva izquierda progresista”, etc.; 4) que dichos cambios han
abarcado reformas curriculares, sensibles aumentos presupuestarios y políticas
educativas de nuevo tipo; y 5) que dichos cambios no han logrado hasta el momento
plasmarse en mejoras visibles y nítidas en términos de rendimientos de
aprendizaje y calidad de las instituciones educativas y sus prácticas.
Entonces
se hace necesario que la formación de grado en sociología de la educación para
los alumnos que cursan diversas carreras provea oportunidades de conocer,
interpretar y utilizar las teorías y conceptos fundamentales de este campo
disciplinar, especialmente atentos a la reflexión sobre la problemática
socioeducativa actual.
Se
establece como objetivo general que los alumnos identifiquen los principales
paradigmas teóricos que vinculan los fenómenos educativos y sociales y que
puedan utilizar y aplicar los distintos conceptos y categorías de análisis para
mejorar la comprensión de los procesos y la práctica educativa.
Uno de los
postulados de esta materia será que la separación entre teoría y práctica,
entre pensamiento y acción, es ilusoria porque toda práctica se inscribe o es
inscripta en sistemas de significados que constituyen “teoría” encubierta. Esta separación es también ideológica porque
si planteamos que la práctica es impermeable a toda teoría consagramos un
fatalismo con su secuela de inmovilismo, facilismo, etc. Y si planteamos que la
teoría tiene sus propios criterios de validación más allá de las prácticas,
consagramos unos paraísos intelectuales desde donde lo único que se puede hacer
es condenar pero no transformar. Está
claro que la práctica no es igual a la teoría, no se puede sustituir una por
otra, pero es justamente la discusión teórica de la práctica lo que permite el
enriquecimiento y superación de la teoría, y es justamente una práctica de
reflexión con dosis crecientes de teoría y elaboración consciente lo que enriquece las prácticas.
Parafraseando
a Kant: “La práctica sin la teoría es ciega pero la teoría sin la práctica es
vacía”.
PARA
DISCUTIR
La idea es
fijar de entrada para la cursada ejes temáticos de interés definidos por los
alumnos sobre los cambios en el contexto económico, social, político y cultural
que marca la última década y ponen en tensión el modelo
pedagógico-instruccional, organizativo-institucional, y laboral – profesional
del docente, a los efectos de utilizar los conceptos y teorías volcados en la
cursada para iluminar y entender mejor estos procesos.
Ejemplos
de temas: “ausentismo docente”, “frustración o descontento docente”,
“desorganización y pérdida de autoridad en el sistema escolar”, “problemas de
indisciplina o violencia”, “bajos niveles de aprendizaje”, “resistencias a la
aplicación de los nuevos curriculums escolares“, “bajos niveles de motivación
estudiantil”, “explosión de la matrícula universitaria”, “procesos de
privatización de la matrícula”, “efectos del plan conectar igualdad”, “efectos
del plan progresar”, “efectos de las becas del bicentenario”, “efectos de la AUH sobre la escuela y la
educación”
Sería
bueno extender el listado de temas posibles con sus aportes………………………
Asimismo, la materia incluye un espacio de trabajo virtual:
el blog www.sociodelaeducación2011.blogspot.com
en donde podrán encontrar links a los
textos digitalizados de la bibliografía.
Además en la siguiente dirección https://drive.google.com/?tab=wo&authuser=0#folders/0B45F0FdQc4SWemZUWXZqZ1FtSVk
Se tiene acceso a 70 entrevistas a alumnos, docentes
y directivos referidas a la entrega de netbooks y el Plan Conectar Igualdad
durante los años 2012 y 2013.
UNIDAD I- Presentación
Presentación general de la materia y el campo disciplinar de
la sociología de la educación. Los niveles de análisis del hecho educativo. Expone
los niveles de análisis fundamentales (psicológicos no interactivos,
psicológicos interactivos: grupal, sociológico, antropológico y político), una
esquematización de las grandes corrientes teóricas y sus presupuestos
analíticos. La
especificidad de los enfoques psicológico, grupal, antropológico y sociológico.
Desarrolla una suscinta presentación de los grandes temas o tópicos
abordados junto con los grandes autores e investigaciones que constituyen los
cimientos del conocimiento contemporáneo en este campo. Visión panorámica de los estudios
sobre educación y sociedad en el campo de las ciencias sociales: educación y
sistemas educativos internacionales, el tema de la desigualdad, los medios de
comunicación, etc. Plantea una introducción general a
los campos disciplinares de las ciencias sociales que abordan las relaciones
entre educación y sociedad. La pregunta
fudamental es ¿Qué abarca y cómo se enfoca el conocimiento de las ciencias
sociales sobre la educación?.
Bibliografía Obligatoria (31 pgs.)
Giddens, A.:
“Educación, Comunicación y Medios de Comunicación”, Cap. XIII de Sociología,
Alianza, 1986 (p.449-479).
Gómez, M.:
“Niveles de análisis del hecho educativo”. (6 p.)
de Ibarrola, María:
“Enfoques sociológicos para el estudio de la educación” en González Rivera y Torres (comp.) Sociología de la educación.
Corrientes contemporáneas, Mexico, Miño
y Dávila, 1994, (p. 7-17) (21-39).
Textos obligatorios
Textos obligatorios
CODIGO
SISTEMA DE APUNTES: 4518
UNIDAD II- Grandes
cuerpos teóricos clásicos: el funcionalismo y el crítico -reproductivismo.
Parte A- Los planteos de los clásicos de la
sociología de la educación: Durkheim, y el funcionalismo. La educación como
hecho social, el papel de la escuela como agente de socialización del individuo
y de integración de la sociedad. La educación y el orden social. El aprendizaje
normativo. Las pattern-variables: las funciones modernizadoras de la
instrucción escolar. Los valores modernizadores de la escuela: independencia,
logro, adquisición, universalismo, especificidad, neutralidad afectiva.
Desarrolla
los planteos fundamentales y los aportes de las corrientes positivistas y
funcionalistas clásicas del pensamiento social para el conocimiento del hecho
educativo. Parte de los análisis
fundacionales de E. Durkheim y su caracterización objetivista e hiperrealista
de la educación como hecho social, y alcanza hasta los análisis clásicos de
Parsons y Dreeben acerca de los componentes de la socialización escolar y del
papel de la escuela en el paso de la sociedad tradicional a la sociedad
moderna. La pregunta eje es acerca de la centralidad de la educación en la
sociedad moderna y su papel de integración social y de garante de equilibrio
del sistema social.
Bibliografía
Obligatoria
Durkheim, E.: “La
educación: su naturaleza y su papel” en Educación
y Sociología, Barcelona, Ed. Península, 1975 (p.43-49) y “Lecciones de
Educación moral”, en Gómez, Marcelo: Sociología del Disciplinamiento Escolar,
Ed. CEAL, 1993.
Parsons, T.: “Las
funciones sociales de la clase escolar” en A. Grass (comp.): Sociología de
la educación. Textos fundamentales, Narcea, Madrid, 1976. (p. 52-60)
Dreeben, R.: “La
contribución de la enseñanza al aprendizaje de las normas” en M. F. Enguita op.
Cit. (512-533)
Parte B- Desarrolla
las formulaciones clásicas de la crítica marxista y neomarxista a la educación
en el capitalismo: la determinación en última instancia de la acumulación de
capital, el papel de la educación en la reproducción de un orden social de
explotación del trabajo, opresión política y alienación cultural, condensados
en las nociones fundantes de violencia simbólica, prinicipio de correspondencia
entre sistema escolar y división clasista del trabajo, y arbitrario
cultural. Las visiones críticas del
concepto de habitus. La pregunta estructuradora es ¿Cómo se desenmascara el
papel de la educación en la sociedad capitalista? y ¿qué hacen las estructuras
con los sujetos?.
Bibliografía
Obligatoria
Bourdieu, P. Y Passeron,
,J.: La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza.
Libro 1. Akal, 1977. (p.44-56 y 68-95)
Tenti, E.: “La
educación como violencia simbólico”, en Gonzalez Rivera y Torres (comp.)
op.cit. (p.247-272)
Lahire, B.: “Cultura escolar, desigualdades
culturales y reproducción social” (p.35-51)en E. Tenti Fanfani (comp.): Nuevos temas
en la agenda de política educativa, Siglo XXI Ed./ Unescom 2008.
Entrevista a P. Bourdieu
Unidad III- Cuerpos teóricos contemporáneos: la
pedagogía crítica, los enfoques interpretativos
y posmodernistas
Parte A- Plantea
un enfoque microsociológico valorizando la importancia de los procesos
intersubjetivos operando un descentramiento de las estructuras y sistemas que
eran los constructos teóricos fundamentales de los enfoques funcionalistas y
marxistas. La importancia de la fenomenología y la “vida social” cotidiana
desde el punto de vista de los actores.
La impronta del posmodernismo y el posestructuralismo. La pregunta
fundamental es ¿Qué hacen los sujetos en el sistema?
Bibliografía
Obligatoria
Gómez,M.: “Los procesos
intersubjetivos entre docentes y alumnos”
(15 p.)
Rist, R.: “Sobre
la comprensión del proceso de escolarización: aportaciones de la teoría del
etiquetado” en F. Enguita op.cit.
(615-627)
Dubet y Martuccelli: “El
mundo de los escolares” pp. 89-126 y “Los maestros de escuela” pp.160-184 en Sociología
de la experiencia escolar. (Impreso)
Perdida de
autoridad del maestro
CODIGO
SISTEMA DE APUNTES: 9140 / 9141
Parte B- Desarrolla
las formulaciones de la pedagogía crítica y sus intentos de recuperar la
dimensión activa y transformadora de los sujetos en el encuentro educativo,
partiendo del pensamiento pedagógico de Freire.
Las nociones básicas de resistencia, emancipación y educación dialógica
ofrecen la posibilidad de pensar la educación como un sitio de lucha e
intervención donde se dirime el sentido del conocer y se problematiza el orden
social y sus injusticias. El interrogante es ¿cómo puede ser socialmente
deconstruída la educación y cómo puede articularse en un sentido político
transformador?
Bibliografía
Obligatoria
Illich, Ivan: “Después
de la escuela ¿qué?” en Un mundo sin escuelas, Nueva imagen, 1991. (impreso)
Freire, P.: Pedagogía
del Oprimido, p. 31-67 y 99-154 y “Llamada a la
concienciación y a la desescolarización” en La naturaleza política de la
educación: cultura, poder y liberación, p. 165-195.
CODIGO
SISTEMA DE APUNTES: 9144
Habla Freire 1 y 2
Parte C- El legado freireano. Las críticas al fatalismo del
reproductivismo y la resignificación de los sujetos del hecho educativo. Resistencia, identidad y contradicción.
Autoafirmación y emancipación. La reformulación política y liberadora del rol
docente. El enfoque posestructuralista, la deconstrucción de los dispositivos
pedagógicos y del currículum.
Aronowitz y Giroux: “La enseñanza y el rol del
intelectual transformador” (p.161-188) en Alliaud y ot. (comp.): Maestros,
formación, práctica y transformación escolar, Miño y Dávila, 1992.
Texto Aronowitz y Giroux
Texto Aronowitz y Giroux
Giroux y Simon: “Pedagogía crítica y políticas de
cultura popular” en H. Giroux y Peter Mc Laren Sociedad, Cultura y Educación, Miño y Dávila, 1998. (impreso)
Entrevista a Peter McLaren en Venezuela
CODIGO
SISTEMA DE APUNTES: 9147
Unidad IV-
Educación, estructura económica y clases sociales.
Parte A- Expone
las formulaciones clásicas de las relaciones entre educación, desarrollo
económico y mercado laboral. Repasa el punto de vista de la teoría del capital
humano y la economía neoclásica de la educación y las críticas desde las
teorías credencialistas y de los mercados segmentados. Problematiza la vigencia
de los planteos emparentados con la teoría de la “sociedad del conocimiento y
los servicios” para el caso argentino con investigaciones empíricas y datos.
Precisa la vinculación de la educación y la distribución de capital educativo
acreditado con el empleo y el desempleo a través de nociones como el “efecto
fila” y el “efecto paracaídas”.
La
pregunta es ¿la educación como motor de la economía? o ¿la educación como ilusión enmascarante?
Bibliografía
obligatoria
Schultz, T.: “La inversión en capital humano” en Rev. Educación y
Sociedad Nº1/83 (191-195)
Texto Schultz
Texto Schultz
Gómez, M.: “Las encrucijadas de la educación
y la economía”, en El mercado de trabajo para los graduados universitarios
recientes, EDUNTREF, 2000, (p. 19-43).
Texto Gomez
Texto Gomez
CODIGO
SISTEMA DE APUNTES: 4532 / 4547
Van Zanten,
Agnes
"¿El fin de la meritocracia?" Un análisis de los cambios recientes en
las relaciones de la escuela con el sistema económico, político y social",
en Tenti Fanfani, E (Comp) Nuevos temas de la agenda de política
educativa Siglo XXI Bs As 2008 (impreso)
Conferencia Gary
Becker
Parte B- Educación, clases sociales y desigualdad. La distribución
del capital cultural y las discriminaciones por clase. Desarrolla
algunos trabajos clásicos respecto del problema del sesgo clasista,
discriminador o excluyente de las relaciones sociales en la educación. Plantea
el problema de la distribución desigual de conocimiento y capital cultural y
las estrategias de monopolización de oportunidades y accesos. La pregunta es la
reproducción de desigualdades en la educación ¿consecuencia perversa que se
filtra o una consecuencia sistemática esencial del sistema?.
Bibliografía
Obligatoria
Anyon, J.: “Clase social y conocimiento
escolar” F. Enguita, ib.idem. (566-591)
Grignon, Claude: “La escuela y las culturas
populares” en Rev. Archipiélago, Nº 6, 1998. (impreso)
Tedesco y Parra: “Escuela y marginalidad urbana” en
Revista Colombiana de Educación (1981). (impreso)
Poliak, Norma
"Reconfiguraciones recientes en la escuela media: escuelas y profesores en
una geografía fragmentada", en Tiramonti, G (Comp) La trama de
ladesigualdad educativa. Mutaciones recientes en la escuela media Bs As
Manantial 2004.
SITEAL INFORME 2008 "La escuela y los adolescentes. Tendencias sociales y educativas de América Latina" Sede Regional Bs As IIPE. UNESCO http://www.siteal.iipe-oei.org/informe/227/informe-2008
Estadísticas de
educación en Argentina y A. Latina
http://www.siteal.iipe-oei.org/base_de_datos/consulta
Informes PISA
file:///H:/docenciaUNQ/soedu/PISA2012_Overview_ESP-FINAL.pdf
Parte C- Los aportes de Bernstein: códigos
amplios y restringidos. El sesgo clasista dentro mismo de la pedagogía:
contenidos, metodologías didácticas y recursos institucionales. Otras formas de
desigualdad y discriminación: sexismo y patriarcalismo, cultura escolar y
regulaciones normativas. La pregunta es: ¿qué otras formas de opresión aparecen
en la vida escolar y los dispositivos pedagógicos?
Bibliografía
Obligatoria
Bernstein, B.: “Códigos elaborados y
restringidos: visión general y críticas”, en La estructura del discurso
pedagógico, Ed. Morata, 1997, (p.100-134).
Texto Bernstein
Texto Bernstein
Kelly y Nihlen: “La enseñanza y la reproducción del patriarcado” en F. Enguita op.cit. (203-218)
Texto Kelly y Nihlen
F. Enguita, M.: “El rechazo escolar. Alternativa o trampa social”, en La escuela en el capitalismo democrático, Univ. Autónoma de Sinaloa, 1987, (p. 195-213)
CODIGO
SISTEMA DE APUNTES: 7667* / 8196*
Unidad V- Institución, identidades y prácticas pedagógicas
Plantea
los cambios y nuevos procesos de subjetivación de los actores y las
instituciones educativas. Nuevas identidades y prácticas vinculadas a los procesos de globalización,
privatización, individuación, fragmentación social, desideologización,
saturación informacional, etc.
Problematiza los cambios en el papel de docentes, alumnos y
escuela. La pregunta es ¿cuál es el
futuro de la escuela y cómo serán sus actores principales?
Bibliografía
obligatoria
Ezpeleta y Rockwell: “Escuela y Clases subalternas” en
Ibarrola, M y Rockwel, E. (1985):
Educación y clases populares en America Latina. I.P.N. México. (impreso)
Texto Ezpeleta y Rockwell
Texto Ezpeleta y Rockwell
Tedesco, J. C.: “Son posibles las políticas de subjetividad” (p.53-64) en E. Tenti Fanfani (comp.): Nuevos temas en la agenda de política educativa, Siglo XXI Ed./ Unescom 2008.
Texto Tedesco
Gómez, M.: “El orden normativo disciplinario en escuelas primarias de sectores marginados”, Revista Argentina de Educación, AGCE, Nº24/1992.
TExto Gomez
Gómez, M.: “El orden normativo disciplinario en la clase escolar”, en Rev. De Ciencias Sociales, Ed. UNQ, 1996.
Urresti, Marcelo, "Nuevos procesos culturales, subjetividades adolescentes emergentes y experiencia escolar", en Tenti Fanfani, E (Comp) Nuevos temas de la agenda de política educativa Siglo XXI Bs As 2008. (impreso)
Conferencia
Tedesco
http://www.youtube.com/watch?v=v_fsJawiSJc
Las peleas
en clase
CODIGO SISTEMA
DE APUNTES: 9176 / 9177 / 4541
Unidad VI- Sistemas educativos y políticas estatales
El estado, las políticas
y los sistemas educativos. El impacto de la globalización y la
internacionalización de las políticas educativas. La problemática latinoamericana.
Competitividad, productividad, equidad, calidad. Las orientaciones de los
organismos internacionales. Las reformas educativas en el mundo. El caso
argentino en el contexto mundial y la problemática latinoamericana. La eficacia de la educación como política de
equidad.
Bibliografía
obligatoria
Filmus, D.: “Estado, sociedad y educación en
Argentina: una aproximación histórica” (p.13-45) “Hacia la construcción de un
nuevo paradigma socioeducativo” (p.123-149)
en Estado, sociedad y educación en la Argentina del fin de
siglo, Troquel, 2000.
Ranciere,
J
"La educación pública y la domesticación de la democracia" Miño y
Dávila Bs As 2011.
CODIGO SISTEMA
DE APUNTES: 9178
Filmus, D.: “El contexto de la política
educativa” (p.27-34) en E. Tenti Fanfani (comp.): Nuevos temas en la agenda
de política educativa, Siglo XXI Ed./ Unescom 2008.
Texto Filmus
Texto Filmus
CODIGO
SISTEMA DE APUNTES: 9180 / 4549
Condiciones de evaluación y aprobación
La cursada
va a utilizar instancias presenciales y virtuales a travès del uso de un grupo
de Facebook y del blog de la cátedra. Los
alumnos deberán realizar un TP por cada unidad temática sobre el eje temático
elegido, en calidad de requisito no evaluable.
Los
alumnos deberán aprobar con promedio mayor o igual a 7 puntos dos parciales
escritos (ninguno menos de 6 puntos) en modalidad domiciliaria y grupal (3 o 4)
con las siguientes características: a) Elegirán un tema específico de
indagación relevante para la sociología de la educación (Ej.: paro docente,
ausentismo docente, PC-I, migración de matrícula a escuela privada, temas de
género o discriminación clasista, sexista o racista en la escuela, etc.). b)
Realizarán un relevamiento de datos, información, entrevistas, observaciones o
lo que se considere más apropiado bajo la orientación del profesor. c)
Analizarán el material relevado de acuerdo a los conceptos vistos en el curso.
Cada integrante del grupo debe aportar al menos una carilla individual
utilizando un concepto o un autor. El grupo debe aportar al menos una carilla
de elaboración conjunta y presentarlo al resto del curso. d) El 1er. Parcial
corresponde a las unidades 2 y 3 y el 2do parcial a las 4, 5 y 6.
La nota de
evaluación personal será el promedio entre la nota de cada trabajo individual y
la colectiva. En caso de que el promedio entre ambos parciales no alcanzara los
7 puntos y no sea inferior a 4 puntos, el alumno deberá aprobar un examen
integrador.
BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA OPTATIVA
Gramsci, A.: “La organización de la
escuela y de la cultura”, en Cuadernos de la Cárcel 2, Juan Pablos Ed., México, 1975, p.
107-128.
Ortega, F.: “La educación como forma de
dominación:una interpretación de la sociología de la educación durkheimiana” en
F. Enguita (ed.): Sociología de la Educación, Ed. Alianza, 1999 (p.50-62).
Fernandez Enguita, M.:
Fernandez Enguita,
M.: “El
marxismo y la educación: un balance” op.
Cit. (33-42) en Sociología de la Educación, Alianza, Madrid, 1999.
Apple, M. Y King,N, : “Qué enseñan las escuelas?”
en Sacristán y Perez Gómez (comp.) La enseñanza: su teoría y su práctica.
Akal, 1989, (p. 37-51).
Apple, M.: “Más allá de la reproducción
ideológica” (p. 201-216) “Análisis de la
hegemonía” (p.11-40), “Las categorías de sentido común y la política de
etiquetado” (p.163-200) en Ideología y Curriculum, Akal, 1986.
Willis, P.: “Producción cultural y
teorías de la reproducción” en Rev.
Educación y Sociedad, Nº5/86 (5-34)
Saviani, D.:
“Las teorías de la educación y el problema de la marginalidad en A. Latina”
en Rev. Argentina de Educación, p. 7-29.
Bourdieu, P.: “Las estrategias de conversión” en La Distinción,
Taurus, 1988 (241-263).
Turner, R.: “Movilidad de patrocinio y
movilidad competitiva” en F. Enguita op.cit. (177-190)
F. Enguita, M.: “Los desiguales resultados de
las políticas igualitarias” op.cit. (440-454)
Ramirez y Boli: “La construcción política de
la escolarización de masas: sus orígenes europeos e institucionalización
mundial” (p.297-314), en F. Enguita, ed. : Sociología
Husén, T.: “¿Ha descendido el
nivel?” en F. Enguita op.cit. (405-421)
de la educación, Ariel, 1999.
Dubet, F. y
Martuccelli, D.:
“El mundo de los escolares” (89-126), “Los maestros de escuela” (160-184) y “La
experiencia colegial” (187-223) en En la Escuela. Sociología
de la experiencia escolar, Losada, 1998.
Tiramonti, G.: “Sindicalismo docente y
reforma educativa en la A.
Latina de los `90”, en Sindicalismo docente, FLACSO,
2001, (p.111-145)
Birgin, A.: “La docencia como trabajo: la
construcción de nuevas pautas de inclusión y exclusión”, en La ciudadanía
negada, 2000, (p. 221-240)
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