viernes, 29 de mayo de 2015

Devolucion TP 5



Devolucion TP 5

Vera Torres: dónde pegaste el link que no lo veo.

Bertana Valeria: está para discutir largamente el tema que planteas “que sirvió para generar un diálogo verdadero”: adolescente de 17 años queda embarazada cursando el último año de la secundaria y el profe de la materia Educación para la Salud pasa un video de “Johnson & Johnson” lo que cataliza el tema  sobre los riesgos de mantener relaciones sexuales sin protección y los distintos anticonceptivos. Freire se preguntaría: ¿dónde está la dimensión política en este tipo de prácticas? ¿porqué hay que recurrir a un video hecho en última instancia y sin menospreciar la calidad del material, para vender tampones e higiene femenina?. No hay verdadero acto educativo sin recuperar las condiciones materiales de existencia. Encarar la sexualidad como un tema de información y de cuidados corre el riesgo de  despolitizarlo y desocializarlo. Es igual un gran tema muy movilizador para los adolescentes y que siempre es motor de liberación.

Pregunta: el video que yo conozco en realidad es para chicos de 7mo. Grado. Habrá otro?

Cecilia Salega  plantea una acción de resistencia de los estudiantes ante la forma “bancaria” de dictar la materia de una profesora suplente y el cambio que provino de la demanda estudiantil y la intervención del vicedirector.  Están bien las referencias a Freire:  “la superación y la negación de lo otorgado en lugar de implicar su aceptación dócil y pasiva”(Freire, 1970) “romper con el silencio”, “mi voz no tiene sentido sin la voz del grupo…” . Igual faltaria el componente político: ¿qué significa dictar ciencia política?

Veronica Lugo: es muy impactante el ejemplo que da de la enfermedad y haber quedado pelada, el uso del sombrero y la peluca, las cargadas y muy interesante el hecho de que los compañeros te aceptaran al sacarte la peluca “aunque la maestra me decía ponente la peluca”. Pero está trunco el análisis: dónde estaría el elemento liberador, qué es lo que aprendieron de todo esto, los actos límites siempre son también esclarecedores. Dónde está el elemento político en esta situación tan angustiante. Son todas preguntas que se haría Don Paulo para completar el ejemplo.

Silvina Larrauri propone una situación excelente para estas cosas de Freire: un chico de 3er año le vendía cigarrillos de marihuana (porros) a una alumna de 5to y otro alumno les saco foto con el celular, lo que  generó además de las sanciones un trabajo con relación a adicciones en el área de naturales que investigaran sobre esta droga, buscaran películas. Les recomiendo la Revista THC que defiende el uso de la cannabis, mucho menos adictivo que el tabaco. Partir de la base de que una sustancia es adictiva y dejar de lado otras que son peores pero legales, creo que Freire no estaría muy de acuerdo. ¿Dónde estaría lo político en esto?. Es un tema solo de “debilidades” o desinformación individual?.

juan sgur propone el video en escuela dominical de asesinatos de cristianos por ISIS y el debate posterior que desató. Sin quitar lo productivo para la participación y la reflexión de los jóvenes, Freire se preguntaría por las violencias que padecen los mismos chicos, y por las prácticas para combatirlas.

Piñero Valeria presenta la situación dramática de la enfermedad y la respuesta piadosa de los profesores que la aprobaban sin pedirle nada. Pero no veo ni los elementos políticos, ni la relación con las diferencias de poder que estan atravesando esta situación. Sobreponerse a una situación difícil como mérito personal tiene poco que ver con un acto límite en el sentido de Freire. Hay que releer el texto, preguntarse que relaciones de poder pueden cuestionarse.

Claudia Publiano plantea el caso de una decisión unilateral de los directivos de juntar dos cursos que se llevaban mal por una cuestión económica. Las cosas mejoraron después que se agarraron a trompadas y los docentes y directivos se preocuparan. Parece un guión para un teleteatro para adolescentes con un final feliz. ¿Donde esta la emancipación, la politica? que es un pilar del concepto freireano. En todo caso, Freire se hubiera preguntado por la cuestión económica y de infraestructura y haber puesto a trabajar al grupo en torno a eso.

gabriela ordoqui planteo un ejemplo excelente pero se queda a mitad de camino: una mamá le había comprado Gas pimienta a la hija de 14 años para que lo tenga como seguridad para el viaje de ida y vuelta a la escuela pero esta chica jugando le roció a otra compañera el gas en la mano y esa chica siguiendo la “broma” se lo paso por los ojos a otro compañero. Se llamo a emergencias buscaran que era el Gas, que efectos producía y que gravedad podía tener la aplicación del mismo dependiendo la zona de aplicación, se hicieron trabajos en ciencias naturales, etc. Pero de nuevo: lo principal no está, cómo ver lo qué hay de por medio en esta situación, qué es lo que está atravesando nuestras relaciones sociales como para que una madre le de a su hija el gas pimienta. Hay políticas de género, de seguridad, etc. No es solo el “gas” como agente químico, lo que tambien esta perfecto que se estudie. El gas es un elemento que se inscribe en relaciones sociales. Es en ese punto que se convierte en acto límite.

2da Devolución Temas Trabajo Final.

Varios ya están bastante encaminados, pero otros siguen estando verdes. Tambien seria bueno que formen grupos.  Lo vemos más detenidamente en clase.


Alejandra Figueroa

Muy bien las dos cosas que precisas: si los docentes de escuelas secundarias se replantean en las jornadas docentes la cuestión de la deserción y qué habitus entran en conflicto en relación al barrio y la escuela.
Tenés que tener cuidado con la hipótesis que manejás: “viejas concepciones que persisten en las instituciones educativas que se desresponsabilizan de las trayectorias escolares” no sea cosa que estés también estigmatizando por generalización y quizás haya al menos iniciativas aisladas u opiniones de docentes que no son de este tipo. Hay que estar atento a las cosas positivas que pueden apartarse de nuestra visión crítica de la escuela.
Si el objeto es la deserción el trabajo de campo tiene que incluir algunos alumnos, al menos un par de “desertores” para lo que vas a tener que averiguar el contacto (mail, face, telefono, lo que sea) con entrevistas a docentes y directivos. Incluso la entrevista a los alumnos desertores pueden hacerse via skype de ser posible. Conectate con Lorena Scacciaferro para unificar los temas.
Cuando tengas definido esto podes ir pensando en una guia de entrevista.

Las expectativas de los padres con respecto a la educación pública y como dichas expectativas influyen en el capital cultural de los estudiantes para marcar el éxito o el fracaso en las instituciones. Es una formulacion muy escueta, habría que especificar un poco mas qué quiere decir expectativas respecto de la educación pública y el “capital cultural” esperado por los padres.  El tema es interesante y pertinente y con una sola institución esta bien. Requiere un buen manejo de Bourdieu. Tratá de desarrollar un cuestionario o guía de entrevista para los padres y mandamelo.

Denisse Moreno

El tema de la implementación de la doble escolaridad con entrevistas a directivos, docentes y alumnos está bien, pero las preguntas que te hacés si va bien o no, no son sociológicas. Tenés que encontrarle la veta sociológica específica al tema y hacerte preguntas en torno a un eje de análisis sociológico. Pensate algo para el martes próximo y colgalo y avisame por mail.

Lorena Scacciaferro
El tema de centro de estudiantes está muy bien. Pero hay que tener cuidado con dejarse llevar por razonamientos “normativos” y dejar de lado el análisis sociológico:  “lo importante es generar un diálogo entre las generaciones y no instalar imágenes negativas de los jóvenes” es una aspiracion válida pero que no sirve para este trabajo. La idea de este ejercicio es ensayar una mirada para entender un proceso y no para juzgarlo. Es muy interesante la pregunta ¿Existe una tradición militante que hace que quienes participan más activamente sean jóvenes que provienen de familias con historia de participación política? Y ¿Cómo ven las autoridades escolares a los centros de estudiantes?.  Pero acá interesa mucho mas el punto de vista de los estudiantes que el de los docentes y directivos: es decir las entrevistas a distintos actores, docentes, directivos, personal de maestranza, gabinete psicopedagógico omiten al actor principal, vos misma no les das voz ni participación en la investigación!!!!  Pensá cómo podrias unificar el tema con Lorena y desarrollá un cuestionario o guía de entrevistas para participantes en el centro de estudiantes, quizas los puedas contactar por Facebook. Por supuesto tambien podes hacer entrevistas al resto.


El tema de encuestar a alumnos de escuelas medias y escuelas técnicas publicas para ver el futuro de su inserción educativa o laboral es pertinente pero las preguntas son poco sociológicas y muy normativas. Es muy interesante la pregunta por las influencias en la decisión. Habría que pensar dimensiones sociológicas del tema: la proxima unidad sobre mercado de trabajo y educación te puede ser de utilidad. Precisá un poco mas el tema y elaborá un cuestionario para la encuesta ¿o entrevistas? Que no es lo mismo.

Duarte Lázaro Noelia y Bertana Valeria

Veo que tienen el tema bien encaminado así que adelante. El hombre como sostén de familia en el Plan Fines y entrevistas a hombres que asistan actualmente al Plan y que hayan abandonado, a profesores y coordinadores, estadísticas de deserción y ausentismo, observación de clases. Pulan bien las guías de entrevistas y me las mandan. Fijense en el texto de Kelly y Nihlen sobre patriarcado.


Veronica Lugo
El tema es muy normativo y poco sociológico: cómo se organiza un salón de clases de inclusión en educacion preescolar. En realidad la sugerencia sería analizar un caso de salón de preescolar en donde se apliquen metodologías o prácticas que se entienden como inclusivas desde algun o varios puntos de vista: clase, raza o género. Si tenes ese caso el tema es muy interesante. Avisame y seguimos avanzando para ver cómo lo encaramos pero seria con observaciones y entrevistas a la docente.

Emilse Fernandez

El tema está algo confuso por demasiado amplio pero seria cómo los docentes sienten o perciben las transformaciones socio-culturales que han afectado a los procesos de transmisión cultural. Tenés que precisar cuáles serían estas transformaciones para poder preguntarle a los docentes más específicamente. Las preguntas como las formulaste son muy generales y vagas, fíjate si podes hacerlas mas precisas: preguntar sobre tecnologias de comunicación, celulares, redes sociales, juegos electrónicos, etc. Avanzá con esto y mandame el martes.

Verónica Lugo, Gabriela Ordoqui y Claudia Publiano

El tema está muy general: tendrían que pensar observar y preguntar sobre prácticas de inclusión de directivos o docentes particulares, o eventualmente los efectos de políticas específicas nacionales de inclusión: becas, AUH, Plan C-I, cómo es vista su incidencia en la escuela. Tienen que hacer el tema mas específico y después desarrollar guias de preguntas para hacerles a directivos, docentes y / o alumnos beneficiados por estas políticas o practicas docentes.

Ruth Gauna
“La inclusión de los chicos ciegos en las escuelas públicas y escuelas especiales” el tema es pertinente, pero no está claro si sugiere una comparación entre ambas, yo te sugeriría que solamente tomes una, y faltaría señalar los conceptos teóricos que vas usar  más que mencionar los textos. Sería bueno que desarrolles una guía de preguntas para hacer las posibles entrevistas. Tambien que pienses con qué otros alumnos podes trabajar este tema.

1era. DEVOLUCION DE TEMAS DE TRABAJO FINAL



TEMAS T FINALES

Como punto de partida en general están bien, fíjense las indicaciones y observaciones para redondear el tema, ya que la mayoría está “verde” aunque hay varias cosas interesantes y prometedoras. También fíjense de que temas podrían unificarse o integrarse, ya que lo mas conveniente seria trabajar en equipos. Saludos.

Cecilia Salega

Es un excelente tema el de los vínculos entre docentes y alumnos de escuelas secundarias y el problema general del desdibujamiento o redefinición de roles. El primer punto, es que todo indica que tenés que ceñirte a los alumnos de 5 o 6to. Año. En segundo lugar decidir si se incluyen varones y mujeres. En tercer lugar incorporar el papel de las redes sociales en donde es probable que se motoricen nuevas formas de relacionamiento. Respecto del trabajo de campo a realizar me parece que hay que empezar por los alumnos y que ellos te lleven a los docentes que cultivan formas de “amistad” o de relacionamiento por fuera del rol formal. Las observaciones de clase me parece que no sirven para esto. Por supuesto sirven preceptores y docentes que tengan información y buena voluntad, es decir, sean fuentes amigables, ya que el tema puede ser sensible.

Valeria Bertana

La “implementación” del Plan Fines no me parece enmarcado en la materia porque nos remite a cuestiones instrumentales y operativas, no a las dimensiones sociales del hecho educativo. El Fines tiene muchísimas facetas interesantes para abordar desde lo social. Las  estrategias utilizadas para captar alumnos y buscar a los profesores ¿en qué serían sociológicamente interesantes? Está muy verde el tema, tenés que pensar preguntas en términos sociológicos. Tratá de encontrar algún aspecto “sociológico” del Fines sobre el que preguntarte.

Piñero Valeria.

Está excelente el tema: las madres que concurren al Plan Fines II, sus historias y motivaciones, el impacto en la familia. Lo que sigue es ir pensando qué conceptos teóricos te podrían servir para entender mejor ciertas cosas. Muy bien el planteo metodológico y de fuentes. Desde pueden aunar esfuerzos con Valeria.

Gabriela Ordoqui

El tema en general está muy bien: las políticas de inclusión de personas con discapacidad dentro de la escuela común. Pero las preguntas que te hacés son muy “normativas” (si se cumple o no con la inclusión) y nada sociológicas. Tenés que pensar preguntas sobre habitus, qué tipo de cosas se inculca a estos alumnos y a los demás acerca de la discapacidad. Desde ya metodológicamente es obvio que estas obligada a tomar contacto con alumnos con capacidades diferentes de la escuela media común.

Veronica Lugo

El tema es demasiado general y omniabarcativo, no estamos pensando en una monografía sino en un ejercicio de investigación en campo. Tendrías que pensar preguntas específicas sobre alguna experiencia concreta que podría ser exitosa de “inclusión”, por ej. O rastrear formas de exclusión. Es interesante la referencia a los intereses y motivaciones, quizás tendrías que desarrollar desde ahí y hacerte preguntas en torno a ese tópico. Cómo se excluyen intereses y motivaciones. Tenés que definir tambien las fuentes, la metodología, dónde lo harías, etc.

Claudia Publiano

Es un tema integrable al de Verónica: la política de inclusión en el secundario. Pero la pregunta por cómo llevar adelante una clase con alumnos diferentes (autismo, retrasos madurativos, problemas psicológicos, no es sociológica sino didáctica. Hay que hacerse preguntas sociológicas sobre esta cuestión que como tema es perfectamente válido.  

Silvina Larrauri

El tema es perfectamente pertinente: el cambio de la escuela primaria a la escuela secundaria, los problemas de adaptación, etc. Pero hacen falta preguntas sobre dimensiones sociológicas de este tema. Precisarlo mas y encuadrarlo en la materia.

Ana Laura Rodriguez

Excelente el tema por la relevancia que tiene. El  ausentismo docente amenaza en convertirse en una epidemia. Las preguntas descriptivas están muy bien: cuál es la magnitud del problema, que momentos  del año o días de la semana, y la pregunta genérica por las causas, esto debería llevar a desarrollar más preguntas específicas de carácter sociológico. Habría que ver si en el consejo escolar hay datos del distrito, si no se podría intentar hacer un relevamiento en un par de escuelas en particular. Sin datos concretos es muy difícil aportar algo nuevo en base a impresiones o solamente entrevistas.

Maria Fernandez

El tema está confuso, se trata de “inclusión” o de “problemas de conducta y disciplina” que generan respuestas expulsivas de los docentes. Hay que darle más forma. Quizás la cuestión de la integración aulica sea interesante y buscar cursos con diversidad de composición por clase social o etnica y preguntarse sobre los procesos que ocurren allí y las respuestas de los docentes. Desarrollar y precisar más. Es un tema que se puede integrar a los de Claudia y Veronica.

Anabela Lovisa

El tema del egreso del nivel medio y las estrategias futuras de inserción ocupacional o educativa o ambas, es perfectamente pertinente. Esta claro que el trabajo de campo tiene que ser dentro de un 6to año de una escuela pública. Las preguntas que hacés en general no son tanto para vos para esclarecerte acerca de lo que querés saber vos, sino directamente la que les harías a los chicos. Fijate qué dimensiones sociológicas podrían estar involucradas en las decisiones y expectativas de los estudiantes  y desarrollá alguna pregunta ordenadora para vos.

Vera Torres

El tema es sugestivo “frustraciones y las satisfacciones más destacadas y comunes que sufren los docentes en su ejercicio profesional”, pero luego se confunde con otros como la capacitación, los prejuicios. Es interesante también incluir a los docentes en ejercicio y en formación referido a las satisfacciones o frustraciones esperadas. Pero está totalmente ausente cómo abordarías esta cuestión: en qué tipo de escuela, qué nivel, a través de qué forma (entrevistas, supongo, pero también se podría hacer una pequeña encuesta).  Hay que darle forma a esto.

Federico Baggio

Es pertinente e interesante el tema: la Educación Ambiental ¿cuales son los criterios que marcan ambientalmente a la práctica educativa? Pero las preguntas corren el riesgo de quedar atrapadas en algo más pedagógico o ideológico que sociológico. Habría que formular preguntas que apunten a la dimensión sociológica de la educación ambiental: cortes de clase social, cortes de género, de etnia en las prácticas pedagógicas y en las formulaciones curriculares sobre lo ambiental.

Bárbara Trkmić

Tema taquillero y mediatico si lo hay:   violencia y agresividad en las escuelas. Habría que hacerse preguntas sociológicas sobre esto. Así nombrado está muy verde el tema. Busca aspectos específicos. Sobre las fuentes, además de casos de prensa, tenés youtube, y tambien alguna escuela con los testimonios que se puedan conseguir en ella.
Hay que desarrollarlo con mas precision y darle forma.

Alejandra Figueroa

Tema importante por lo crucial en este momento: causas y las variables que inciden en el fracaso de los alumnos de primer año del nivel secundario donde se registran un alto nivel de alumnos que repiten, ausentan y abandonan. Faltaría que las preguntas que te hagas sobre esto sean sobre las dimensiones sociológicas del problema. Hay que especificarlo más. Ver un caso de una escuela en particular.
Braian Huani

Es sugestivo pero confuso “decadencia” en la enseñanza de algunas materias. En todo caso teniendo en cuenta las reuniones de los alumnos a los que aludís podría ser inconformismo de los alumnos con la enseñanza y los docentes que es sin dudas un gran tema. Faltarían que te hagas mas preguntas sobre este punto. Desarrollar más el planteo. Por supuesto se pueden entrevistar a los alumnos involucrados, docente e incluso directivos.




El ausentismo es un fenómeno de máxima importancia y actualidad. Este tipo de fenómenos te obliga también a intentar buscar datos cuantitativos en el Consejo Escolar. Si hay un patrón de días en los que aumenta el ausentismo (después de feriados largos, los lunes, los viernes) Por supuesto también hay que conocer el punto de vista de los actores y caracterizar la “desmotivación” con entrevistas a directivos y docentes. Pero no me especificas si es a nivel primario o medio y si ya tenés contactos en instituciones para hacer las entrevistas. De ser así tendrías que ir pensando una guía de entrevistas y ver qué datos hay disponibles en el Consejo Escolar.

Loviza, Anabela y Sgur, Juan Manuel

Está muy bien el proyecto de cuestionario, pero yo intentaría hacerlo en el ENSPA solamente con alumnos con beca bicentenario u otras o con familias que reciben AUH por el alumno. Para hacerlo más específico y ver el impacto en la continuidad de los estudios. En la escuela privada me parece que es menos interesante en términos de opciones futuras pero sí es interesante preguntar por los saberes más significativos que ellos valoran como aprendidos en la escuela. Sobre esto habría que hacer preguntas más desagregadas: preguntar por materias o áreas (lengua, literatura, matemática, naturales, sociales, ed. Fisica, artistica, idiomas, informática, etc.) cuáles han sido los aprendizajes o los contenidos que a ellos les parecen más importantes para la vida cotidiana, para futuros estudios, para satisfacer intereses o motivaciones personales, porque les gustó, etc.
 

martes, 19 de mayo de 2015

Texto de apoyo y TP 5 (colgar antes del martes 26/5)

Premisas para pensar la educación desde la tradición freiriana

Las teorías reproductivistas y funcionalistas coincidían en desahuciar la educación como instancia de transformación social. Para la primera porque no concebía salida alguna al dispositivo de hierro de la violencia simbólica y al principio de correspondencia con la acumulación capitalista y la división clasista del trabajo. Para la segunda simplemente porque la educación debía mejorar el orden social existente para fortalecerlo. La educación quedaba ajena al debate de los ’70 sobre la revolución, el socialismo y el cambio social. De esta forma la educación debía ser “liberada desde afuera” por los movimientos revolucionarios.

La excepcional contribución del pensamiento de Paulo Freire, derivada de sus experiencias como educador de adultos y educador popular,  abrió todo un terreno de nuevas perspectivas para pensar la educación como práctica liberadora inscripta en un proceso de emancipación colectiva.

Freire rompe de manera radical con la idea pedagógica clásica de la relación entre alguien que sabe con alguien que no sabe (o como diría Bourdieu, que ni siquiera “sabe que no sabe”). Freire denuncia a este postulado clásico como el punto de partida de la “pedagogía del oprimido”. Pero no toda pedagogía parte necesariamente de la opresión. Dice Freire que la lógica de la opresión fija al oprimido a una posición de objeto pasivo, inanimado (falto de alma propia), puro producto del opresor quien dispone de él negándole toda libertad y conocimiento. El oprimido es lo que el opresor dice que es (recordar las teorías del etiquetado que resuenan en esta frase). 

El dispositivo perverso del opresor supone que es éste quien siempre tiene las soluciones a los problemas del oprimido, a tal punto que en un extremo es el opresor quien se presenta como liberador del oprimido. 

Freire se va a proponer pensar una pedagogía elaborada con el oprimido y no para el oprimido, evitando reproducir la lógica de la pedagogía opresiva. En Freire el encuentro verdaderamente educativo se restituye como un encuentro social entre hombres a los que se reconocen saberes, sentimientos y pensamientos propios.

Pero justamente, el trabajo de la opresión había sido enajenar, separar al oprimido de su propio ser, por lo que el trabajo pedagógico necesariamente parte de un reencuentro con las propias potencialidades. El opresor niega toda capacidad auténticamente propia en el oprimido y trata de privarlo de toda autoestima y de toda confianza en sí mismo, además de convencerlo en la omnipotencia omnisapiente del opresor.

Así la pedagogía freireana busca reintroducir la educación como forma de emergencia de un sujeto con propias capacidades, como forma necesaria de superación de la cosificación a la que nos somete la opresión. La conciencia de las propias necesidades, deseos y capacidades, la confianza en las propias fuerzas y la posibilidad de compartir deseos, confianza y capacidades es la base de la pedagogía liberadora.

Freire asume las dificultades amargas de este camino: el oprimido es dual, tiene al opresor dentro de sí como modelo, su manera de ser hombre es un renegar de sí y parecerse al opresor al cual, no pocas veces, se le asignan mágicamente poderes de invulnerabilidad. El fatalismo es una fuerza antipedagógica opresiva a la cual no hay que temer enfrentar con la esperanza y la fe. En esto Freire se inspira en el pensamiento de Mao Tse Tung  “gran timonel” de la Revolución China: el revolucionario debe tener paciencia,  confiar y tener fe en las masas;  debe estar atento a sus necesidades y deseos (y no a las necesidades y deseos propios); los revolucionarios aprenden de y con las masas, y ningún cambio se obtiene obligando a las masas a sostener algo que no quieren o sometiéndolas a un esfuerzo que no están convencidas de asumir.  No es en las ideas o en minorías intelectuales de donde surgen las fuerzas que impulsan los cambios, sino que siempre surgen y son creaciones de la actividad y la reflexión de las masas.

Freire modifica de manera ostensible el significado de “liberación”: solo puede ser concebida como producto propio. No hay liberación que no surja de la propia praxis que combina la reflexión y la acción compartida. “Nadie libera a nadie, nadie se libera solo, nos liberamos entre todos”. Esto significa que la liberación es un proceso,  una construcción colectiva, y no una receta intelectual o una imposición de los revolucionarios a unas masas inermes y eternamente confundidas.

De la misma manera, la educación se concibe como una praxis liberadora en donde la dialogicidad es un elemento central: si todos tienen un saber, educarse significa un compartir/elaborar saberes en común. En la educación liberadora no hay lugar para la arrogancia, ni la autosuficiencia. La humildad y la confianza son sus articuladores principales.

La metodología de educación popular en Freire parte de revalorizar el punto de vista de los sujetos acerca de sus condiciones de vida, incluso para el aprendizaje de la lectura y el cálculo. Las primeras palabras que escribían no eran las más fáciles “mamá, papá, oso”, etc. sino las más cargadas de sentido para sus vidas: tierra, agua, patrón, en el caso de los campesinos, por ejemplo.  La paciente problematización a través del diálogo, la recuperación de sus propios saberes, la contextualización de palabras, ideas y sentimientos, y las oportunidades a la reflexión colectiva que brindan los “temas generadores”, “las situaciones límites”, “los actos límites” y la exploración de “lo inédito viable” son  importantes pistas para los educadores críticos y transformadores de hoy. 

El texto de Ranciére - "El maestro ignorante" que quizás algunos de Uds. han visto en Filosofía de la educación- sobre los “experimentos” del profesor Jacotot buscan al igual que Freire un horizonte para prácticas pedagógicas “emancipadoras”. Esta suerte de absurda y genial pedagogía “a ciegas” comienza por afirmar que es posible aprender lo que ni el maestro y ni el alumno saben. La sorpresa se convierte en pánico cuando  incluso es posible enseñar lo que uno no sabe. Y el pánico se convierte en una lucidez oscura cuando se concluye que la mejor manera de enseñar es aprender.

Acicateado por una voluntad radical de reconocer e incluso de partir inevitablemente de la libertad y el pensamiento humano como fundamento de todo aprendizaje real, Jocotot encuentra que “solo se puede aprender algo si nadie nos lo enseña”. Situando la pedagogía en el prodigio de la mente humana autónoma basada en sus propias fuerzas, un padre analfabeto podría alfabetizar a sus hijos. O mejor dicho, confiando en sus propias potencias intelectivas padres e hijos podrían alfabetizarse.

En Jocotot aparece una suerte optimismo pedagógico salvaje y radical que deriva en una suerte de utopía autoconstructivista por la cual aprender en realidad es procurarse por sí mismo y para sí mismo un saber sobre el mundo. En cierta medida todo aprendizaje real, genuino está condenado a ser “creación”, es decir, a superar el estado de “trasmisión”.

Habla Freire
http://www.youtube.com/watch?v=zwri7pO8UHU
http://www.youtube.com/watch?v=5TJi1UW9Q2I

TP 5 - Lea el texto de Freire y la entrevista.

Piense y cuente brevemente una situación o acto límite que haya vivido en una institución educativa.

sábado, 9 de mayo de 2015

DEVOLUCION TP 3


DEVOLUCION TP 3

Ojo que hubo muchas fallas, a mi juicio denota poca comprensión probablemente por poca lectura y reflexión sobre los textos. Especialmente recomendable es que lean a Tenti y por supuesto el texto de apoyo. Las fallas en general obedecen a que tienden a confundir habitus con “uso y costumbre”, “habito” o simplemente “aprendizaje duradero”, en algunos casos se olvidaron de describir los atributos de transferibilidad, exhaustividad, etc. y muchos se olvidaron que lo esencial del habitus es que reproduce o intenta reproducir el orden social con sus diferencias de clase. No obstante, hay tres trabajos muy buenos y uno el de Anabela que es digno de que todos lo lean. 
Les recuerdo que si hay problemas con los textos pueden avisarme y recurrir a la hora de tutorías. Me escriben y arreglamos. 
Una aclaración importante por una confusión que aparece en varios respecto de las NB y el P C-I: inculca habitus porque es una política gubernamental llevada a cabo por el Estado. Bourdieu habla de clases sociales no de gobiernos o estado.
Hay políticas gubernamentales que pueden ir a contramano al menos en parte de las relaciones de fuerza vigentes: los gobiernos que sancionan derechos laborales, protecciones a minorías, nuevos derechos, etc. generalmente van en contra de los habitus establecidos. Que una política sea de un gobierno o un Estado no dice mucho acerca de las relaciones sociales entre clases, los gobiernos no suelen expresar de manera mecánica a las clases dominantes y estas muchas veces combaten las políticas estatales. Hay que revisar este tema para entender el habitus. En el mismo texto y en los audios es claro que la política gubernamental tiende a propiciar el uso de la NB en la escuela y que son los docentes los que suelen resistirse y rechazarlo, esto demuestra que los habitus y las relaciones de fuerza exceden las normativas gubernamentales o estatales. Las formas clasistas, sexistas, racistas, de nuestro comportamiento, fruto de los habitus inculcados, no solo en la escuela, sino en la familia, los medios masivos, etc., reproducen el orden social mucho más que las acciones estatales o gubernamentales. Decir es habitus porque es una política del gobierno es un facilismo. El trabajo es analizar el contenido de clase de un gobierno: si los habitus que pretende inculcar no son contrarios o al menos diferentes a los que provienen de las clases dominantes.

Va la devolución personalizada

1)

Muy bien la observación de Silvina Larrauri sobre el “tomar apuntes” utilizando las netbook para reducir el gasto de papel y agilizar, está bien señalada la permanencia y la transferibilidad extrema de este habitus que se extiende con los soportes de agendas electrónicas acopladas a telefonos celulares, i pods, tablets, etc., pero no está bien señalada la exhaustividad. En este caso la exhaustividad sería el rechazo creciente de los alumnos a usar papel, e incluso a “escribir a pulso” o usar lapicera y no teclado, que es paralelo a la pérdida del habitus de “hacer cuentas” manualmente, reemplazado cada vez más exhaustivamente por el uso de dispositivos de cálculo electrónico.

Bárbara retoma el uso como procesador de texto y la toma de apuntes de la clase y señala que es transferible a muchos otros contextos de la vida cotidiana: registrar lo dicho por alguien que creemos que sabe más y con acierto señala la exhaustividad en  creer que el que no lo realiza no esta haciendo lo correcto.

Claudia Publiano señala un “habitus tecnologico” en la sociedad, pero esto es muy difuso, habría que explicarlo más. Luego retoma el “tomar apuntes” pero no agrega mucho a lo señalado por Lorena y Bárbara.

Cecilia Salega también detecta que la utilización de las NB para buscar información en la web se puede tomar como un habitus. El detalle de que bloquean todo lo que son redes sociales y quedan los buscadores tiende a maximizar el efecto de reconocer como fuente exclusiva de conocimiento o autoridad a los sitios de información y ni siquiera a todos ya que Wikipedia por ejemplo es rechazado por algunos docentes. El ejemplo queda incompleto porque no se señala con este habitus qué asimetrías o relaciones de fuerza se reproducen en el orden social.

Verónica Lugo menciona algunos usos que los alumnos dicen en los audios como la búsqueda de información en la materia de historia pero luego es poco clara para describir qué “habitus” se estarían inculcando. No se entiende la referencia a la “buena salud”. Hay que leer más o más detenidamente los textos y TPs de las compañeras. 

Emilce Anahi Fernandez acierta al mencionar que las inculcaciones sobre las nuevas tecnologías son anteriores al Plan C-I, pero me parece que confunde habitus directamente con “costumbre” o “hábito”: no se trata de que seguimos usando la computadora después de la escuela, para que algo pueda ser analizado como inculcación de habitus tiene que poder ser relacionado con la reproducción del orden social y sus asimetrías de clase, no solo de maestro/alumno. Tampoco está analizada la exhaustividad. Releer y reconsiderar las lecturas hechas.

Anabela Lovisa hace un análisis simplemente brillante, y se da cuenta de algo que a mí no se me había ocurrido: la utilización de internet como medio de búsqueda de información pero donde lo fundamental es “acortar los tiempos” de estudios y realización de tareas. Utilizar este medio con su “correcto uso” para ahorrar tiempo tiene por consecuencia “creer” sin verificar, sin preguntar o cuestionar la información, aceptar la palabra “autorizada” rápidamente, al punto incluso de entregar  quizás sin haber leído completamente lo que decía el articulo o lo que fuere ya que lo importante era hacerlo de forma rápida. El acortar los tiempos favorece toda clase de estereotipos, etiquetados, efectos halo, y desfavorece cualquier trabajo intelectual de crítica o complejización.  “El tiempo” adquiere valor, un valor que es introducido gracias al mercado capitalista diferenciar las capacidades de las personas entre las que sirven y las que no y creo que allí también se reproducen los estratos sociales. El ahorro de tiempo  como sinónimo de eficiencia encubre y reproduce el debilitamiento de la capacidad analítica. De nuevo: brillante, ejemplo para los demás.

Ana Laura Rodriguez al igual que otros se da cuenta que la entrega de la NB viene a reforzar procesos de inculcación preexistentes ya que la mayoría tenían acceso a la web y la compu con anterioridad, pero remarca bien que la NB y la escuela inculcan algo nuevo: el acceso a la tecnología digital no como entretenimiento sino como instrumento de trabajo. Buscar información en Internet, terminar trabajos prácticos, uso de distintos programas, realizar las tareas escolares, van inculcando esto. Aclara que se da la posibilidad de aumentar el capital cultural del chico, pero “al salir de la escuela sus problemas socioeconómicos y socioculturales siguen ahí” y que por esta situación se reproduce la cultura dominante, habla también de una ilusión de inclusión. Habría que preguntarse si es lo mismo entregar o no entregar las NB: es evidente que siguen ahí muchos problemas, pero ya no el de la exclusión digital. Además si se reconoce que se aumenta el capital cultural entonces las posibilidades de reducción de asimetrías son mayores que antes, por lo que este razonamiento debe por lo menos problematizarse.
Está muy bien la observación sobre la exhaustividad: el uso de la web tiende a reemplazar al libro y a otras fuentes de información.

Es escueto pero muy agudo el aporte de Noelia Duarte Lazaro: en los audios aparece el reclamo de un "guia" o autoridad que dirija o estimule el uso de la NB. Ningún profesor le pidela y la falta de guia le impide que el alumno desarrolle su propia inquietud dejando de lado las posibilidades personales de hacer, y es en este punto que aparece la exhaustividad: si el profesor no la pide entonces no la tengo en cuenta para estudiar. El habitus tradicional docentecéntrico se impone a la inculcación tecnológica.

Juan Sgur agrega algo importante al tema del tiempo tocado tan brillanemente por Anabela: uso de artefactos tecnológicos para la realización de trabajos/tareas en “cualquier” momento rompe con el habitus de separar el tiempo de trabajo del resto del tiempo “privado” o personal. La explotación del trabajo podría no tener barreras temporales.

2)
Nora Marchese es la única que escuchó audios de profes. ¿porqué será?.
Es muy interesante lo que aparece: quejas porque los alumnos usan sin autorización las NB y reclamo para que no permitan que se las lleven a su casa. El habitus docente se caracteriza como “Entender a la escuela como un lugar en el que se aprende solo porque el docente imparte conocimiento como y cuando quiere, y ver a las netbooks como herramientas de distracción, se relaciona con una inculcación previa de cómo debe ser la escuela, como deben comportarse sus actores y de que manera se debe enseñar y aprender. La cual es muy difícil de desterrar.” Yo no lo hubiera dicho mejor. Que las netbooks queden en la escuela y solo se habilite su uso cuando el docente lo crea necesario, es reproducir la inequidad. Acá se demuestra claramente que no son las políticas públicas de cualquier gobierno las que reproducen los habitus, sino que estos tienen origen más allá de estados y gobiernos: en las clases sociales y sus relaciones.
Faltó la caracterización de transferibilidad, exhaustividad.

Federico y Braian también escucharon a los profes y señalan dos habitus que vienen adheridos a la NB que se entrega: "siempre dependemos de “lo nuevo” y "la digitalización" de la vida contemporánea a tal punto  que hasta el trámite para estar en condiciones de recibir la NB se hace por la web. Sin embargo, faltan en el analisis los elementos de transferibildad, exhaustividad, señalar qué relaciones de fuerzas y asimetrias sociales reproducen. 



3)

Lorena Scacciaferro señala varias cuestiones del artículo, como la llegada de las NB pone de manifiesto, la desigualdad, la asimetría que hay entre docentes y estudiantes en el manejo de las TIC lo que pone en cortocircuito el habitus de “guía” o palabra autorizada. Es importante el señalamiento acerca de la lucha de los docentes por imponer las barreras que separen  “el uso autorizado del no autorizado” pero no se analiza en qué se estaría reproduciendo el orden social con esto. En realidad sigue vigente un viejo principio del curriculum oculto: la separación entre aprendizaje y placer. Aprendizaje es seriedad y esfuerzo individual, y el disfrute en el intercambio colectivo tiene que ser separado del aprendizaje. Esto es un habitus central del orden social basado en la explotación del trabajo: el esfuerzo individual tiene que estar separado del disfrute y la vida social comunitaria que se recluye en el consumo y el entretenimiento.

Valeria Bertana alude al “uso de nuevos lenguajes tecnológicos” pero no llega a caracterizarlo como hábitus (¿permanencia, transferibilidad, exhaustividad?), no queda claro en qué reproduce las asimetrías sociales, sino todo lo contrario pareciera que la inclusión va en contra de esa razón de ser de cualquier habitus. Creo que tenés que leer más o más detenidamente los textos y sobre todo los TPs de las compañeras.

María, alude a “un habitus digital” pero tampoco lo caracteriza como habitus, no dice más que hay una invisibilización de “intenciones ocultas” al entregar la NB, cosa que no tiene nada que ver con la inculcación de habitus. Hay que leer más o más detenidamente los textos y TPs de las compañeras. 

Valeria Piñero menciona como habitus interiorizado el aprendizaje de las NTI, pero esto en sí mismo no representa habitus alguno. Hay que leer antes de hacer los TPs, y si hubo lectura entonces tenés que contactar al profesor en horario de tutoría. 

Alejandra Figueroa alude a la inculcación de nuevos habitus de acceso a la información de forma universal y que por tratarse de una política implementada por el Estado se legitima como arbitrario dominante. Este razonamiento que también aparece en otros TPs es parcial y distorsiona el concepto de Bourdieu: los habitus inculcados surgen de relaciones de fuerzas entre clases sociales, no necesariamente de las políticas gubernamentales que tranquilamente podrían ir a contramano del orden social.  
Respecto de que el uso fundamental es que copian textos y responden preguntas y reemplazan el uso de la carpeta, está bien señalada la transferibilidad a otros espacios sociales el trabajo, la familia y los amigos, pero no la exhaustividad. Hay que reforzar la comprensión de los conceptos.

Gabriela Ordoqui señala algo interesante: la curiosa instrucción de una profesora que manda buscar cosas por la web pero después copiarla en la carpeta. Con acierto se analiza que  se obliga a los chicos a mantener el habitus de escritura mientras se instala un nuevo habitus sin ser reemplazado otro, cosa que genera cierto rechazo en los chicos. Quizás le falto analizar como esta situación rompe el carácter de exhaustividad.

Agustina Rosselli insólitamente contestó las tres consignas en vez de una (¿leísta a las apuradas la consigna o querés impresionar al profesor?). 1) Así dicho el uso de las redes sociales es un “uso”, una costumbre o un habito pero no un habitus, habría que ver cómo reproducen las asimetrías entre clases sociales para convertirlo en un habitus.
2) Está bien señalado que para los profesores el habitus tradicional de enseñanza se impone a las exigencias novedosas que traen las NB.  3) Es algo confuso por lo apretado lo que se plantea de los nativos digitales y la generación web. Tampoco me queda claro lo de la exhaustividad del uso de las NB. Hubiese sido preferible que le dedicaras más atención a una consigna.


Texto de Apoyo y TP 4 Unidad 2 parte C (colgar antes del viernes 15)

La sociología interaccionista de la educación

Los enfoques interaccionistas y "subjetivistas"  son parte de las contribuciones a la “nueva sociología de la educación” que se opone a los planteos clásicos de los fundadores de la sociología de la educación como Durkheim, Parsons o Bourdieu.

Una de las características más destacadas de los desarrollos teóricos desde fines de los años ‘70 es el cuestionamiento a algunos presupuestos de las teorías clásicas que hemos visto en las clases anteriores. Las formulaciones tanto “funcionalistas” de la sociología dominante o “reproductivistas” de la sociología crítica habían optado por objetivar completamente los fenómenos educativos excluyendo del interés conceptual las orientaciones y el mundo simbólico de los sujetos y las prácticas educativas. Las explicaciones unitarias basadas en leyes generales del “sistema social”, de los procesos de “modernización”, o del capitalismo y la reproducción de clases sociales, dejaban un pobre papel a los individuos/personas/sujetos concretos protagonistas de esos procesos “macro”. En este sentido lato, las explicaciones clásicas eran de corte enteramente “estructuralista”, aludiendo a realidades profundas, invisibles y fuera del alcance de la voluntad de los sujetos, que explicaban los fenómenos educativos. El enfoque estructuralista parte de la supremacía explicativa de las relaciones o del orden de un sistema de elementos por sobre los elementos o miembros del sistema mismo: lo que cada elemento del sistema es se encuentra determinado por el orden, las reglas vigentes en el mismo. De esta manera los sujetos educativos no tenían papel alguno para jugar en estas construcciones teóricas, además de que las consecuencias políticas de estas teorías eran generalmente “fatalistas” o “conservadoras”: los sujetos debían esperar las dinámicas mismas y contradicciones de las estructuras para transformar algo. La crisis del marxismo junto con las influencias de nuevos paradigmas teóricos y metodologías de investigación llevó a novedosos desarrollos y notables hallazgos mediante nuevas formas de abordaje del hecho educativo. Los precursores de los puntos de vista “subjetivistas” que rehabilitan el interés por los sujetos concretos, sus creencias y sus prácticas los podemos ver tempranamente en los ’30 en la llamada Escuela de Chicago (en EEUU) que abordaba “los mundos” de los migrantes, los ladrones, las pandillas, y otras “subculturas” desviadas mediante el recurso de la exploración del llamado “punto de vista del actor”. Inversamente a los estructuralistas que construían una realidad desde la ciencia y el investigador, aquellos lo hacían desde las creencias, percepciones, motivaciones, sentimientos y formas simbólicas de los mismos sujetos en su interacción. De allí el apotegma central de toda la sociología “interaccionista” intersubjetiva: “Si el actor cree que algo es real, no tardará en convertirse en real por los efectos prácticos de esta creencia”. El punto de vista del actor no tiene solo un valor testimonial y “psicológico” sino tiene un valor sociológico porque el sujeto se orienta y se comporta realmente tomando en cuenta sus creencias y percepciones de la situación. El ejemplo típico de este principio de la sociología interaccionista es un tema -hoy de máxima actualidad- la quiebra bancaria: si los ahorristas creen que el banco quiebra (no interesa si justificadamente o no) todos irán a retirar sus depósitos y el banco finalmente quebrará. Otros ejemplos tienen relación con la agresión: si creo que alguien está contra mí y quiere perjudicarme, voy a estar predispuesto a aprovechar cualquier circunstancia para anticiparlo o incluso voy a tener comportamientos de rechazo hacia esa persona, lo que seguramente generará como respuesta un posible comportamiento de rechazo hacia mí, confirmando mi creencia. Otro de los aportes de la sociología intersubjetivista es el de George H. Mead según el cuál los sujetos se relacionan entre sí sobre la base de su destreza para “ponerse en el lugar del otro” aprovechando e interpretando un mundo simbólico compartido en la vida social. Mediante estos significados compartidos podemos determinar o captar el sentido del comportamiento del otro y dotar de sentido al nuestro. Mead en su notable trabajo “Espíritu, persona y sociedad” explica cómo en el proceso de socialización un escalón decisivo se da cuando el niño accede a la comprensión de su desdoblamiento como sujeto: por un lado su Yo (I, en inglés) como fuente de conciencia y actos propios, por otro lado el yo (me, en inglés) que es el lugar respecto a otros o “lo que esperan los demás de mí”. Mead sostiene que el niño llega a ser capaz de autopercibirse como “un otro de un otro” y así poder construir sentido en sus interacciones con los demás. El uso de los desdoblamientos en la sociología interaccionista es recurrente. Un mismo hecho puede ser tomado en tres perspectivas por el mismo sujeto que interviene en ellos: Qué creo de la situación, Qué creo que los demás creen de la situación, Qué creo que los demás creen que yo creo de la situación. Toda perspectiva tiene sus propias metaperspectivas y nuestras acciones se ciñen tanto a nuestras propias creencias como a las creencias que les asignamos a los demás. Sobre estos grandes principios, los sociólogos interaccionistas simbólicos nos han aportado notables indagaciones sobre las instituciones hospitalarias, psiquiátricas, prisiones, y escuelas. Howard Becker, Erwin Goffman, Waller, Thomas, Jakobson, Blumer y Woods nos han mostrado innúmeros aspectos desconocidos de la conducta y la interacción humana si somos capaces de utilizar una “metodología de la extrañeza”, del no dejarse arrastrar por la naturalidad de las situaciones, de suspender toda presuposición, y atender exclusivamente en los puntos de vista de los actores. Para ello es indispensable un contacto e incluso la “inmersión” del investigador en la vida de los sujetos y sus circunstancias, es preciso tomar y no abandonar las propias categorías que los sujetos utilizan, sus propias perspectivas, y además es preciso ser capaces de prescindir de toda presuposición teórica anterior, permaneciendo en una posición completamente “ingenua” durante todo el tiempo que sea necesario, sin dar por comprendido de entrada nada. En mi texto se hace un repaso de las principales contribuciones de estas corrientes en materia de investigación socioeducativa. El “efecto halo”, la “profecía autocumplida”, el famoso “efecto Pigmallion” y la teoría del etiquetado muestran hasta qué punto las expectativas y creencias del docente influyen en el comportamiento y el rendimiento del alumno. Asimismo, vemos que el aula es un mundo donde este ajuste recíproco de expectativas entre docente y alumnos puede dar lugar a diversos resultados: congruencia, contradicción, seudoconcordancia (consenso, compromiso, imposición o cotraimposición). Estos enfoques son particularmente efectivos a la hora de analizar las conductas atípicas o “no esperadas”: la desobediencia de los alumnos y sus formas son vistas como una suerte de juegos o manipulación de expectativas entre docentes y alumnos. Los conceptos de Rist de desviación primaria y secundaria, y de “resistencia” al etiquetado son todavía hoy de uso corriente en la investigación socioeducativa. Es importante destacar que la desviación primaria no genera por sí condiciones de etiquetado en tanto los infractores son considerados como “travesuras”, “errores involuntarios”, “daños ocasionales”, etc. En cambio la desviación secundaria asigna el carácter identitario de “antisocial” y el estigma hace que se lo pueda sancionar incluso cuando no necesariamente tenga responsabilidad en una infracción completa. Cuando el estigma produce sanciones sociales, el infractor es víctima de la trampa de la profecía autocumplida: si lo tratan como infractor perpetuo, se convierte en infractor perpetuo. Incluso la autoconfirmación como desviado se hace por un motivo racional: si a alguien lo tratan mal porque esperan que haga cosas malas aunque no las haga, lo racional es intentar hacer las cosas malas aunque sea para al menos intentar sacar el beneficio posible de hacerlas, ya que el castigo o el estigma de cualquier manera ya está puesto. Ej: si a un chico varias veces lo para la policía y lo trata como delincuente, los vecinos lo denuncian por tomar cerveza en esquina y fumar porro, etc., después de un tiempo al chico “le conviene” racionalmente robar o hacer desmanes porque al menos el riesgo de castigo que corre se compensa por el beneficio de consumar el delito. La asunción como desviado secundario, de un estigma, completa el proceso de etiquetado. Siempre hay que recordar que el estigma es un poderoso inductor de desviación, de forma similar a cómo Freud había detectado que la prohibición es un poderoso inductor del deseo.
En el texto de Dubet y Martuccelli  aparecen otras cuestiones importantes de la vida social intraescolar: la duplicidad de las identificaciones como "niño" y como "alumno", la "obsesión normativa" del  maestro, la aparición del sentimiento de vergüenza producto de que en la escuela se impone "el ser para otros" (cumplir expectativas, hacer cosas para satisfacerlas), la exigencia de "transparencia" del alumno ante la mirada del maestro, el uso de los pronombres: Yo, fuera de la clase, pero dentro de la clase "Uno", el temor del alumno al encuentro de padres y maestros ya que "queda desnudo" ante ellos, las dos grandes experiencias de subjetivación infantil escolar: la burla de los compañeros y la "injusticia" del maestro para con él. El papel de los "malos" alumnos que desafían al maestro juega en la subjetividad del grupo: salvan al grupo de los "buenos" alumnos de la omnipotencia del maestro. También aparecen cuestiones como el papel del "amor", "la amistad", el secreto y el chisme.
Sobre el rol del maestro, el texto parte del cambio pedagógico fundamental del Siglo XX, se pasa de una estrategia de "presión para la interiorización normativa" que data del Siglo XVIII, a "la exposición" y la preocupación obsesiva por el "conocimiento del niño". El rol docente cambia y aparece la "contención", "el refuerzo recíproco entre afecto y saber", la adecuación de la enseñanza a la psicología y el pensamiento infantil, etc. Es interesante la observación que "el pasar al pizarrón" del alumno es también una prueba de intercambio de roles: convertirse en maestro. También son interesantes las cuestiones de la autoculpabilización ante el fracaso pedagógico, la relación con los padres y el "hastío" frente al ruido y el bullicio en la clase. La trivialización de la psicología "para sacarse de encima" la responsabilidad ante el fracaso.
La conclusión es inquietante: la forma escolar moderna intenta acomodar la definición moderna de la infancia con el maestro de grado tradicional.

TRABAJO PRACTICO 4 (colgar antes del vie 15/5, la clase del martes próximo es virtual)

ELIJA UNA DE ESTAS TRES

1) Escuche 1 audio de un alumno y 1 audio de un docente especialmente las preguntas acerca de cómo cambian el trato, el comportamiento, los modales, o el clima escolar con la introducción de las netbooks.

¿Puede identificar algún fenómeno relacionado con la profecía autocumplida, el efecto halo, el juego del culpable, el etiquetado?

2) Vea el video. Humorada sobre la pérdida de autoridad de los docentes



Más allá de lo gracioso ¿Hay pérdida de autoridad de los docentes? ¿Qué pude aportar el enfoque interaccionista?.


3)      Proponga un ejemplo de su propia experiencia en alguno -solo uno- de estos temas a elección:

-         respuesta ratificadora  y/o resistente al “etiquetado”
-         casos de contraimposición
-      "juego del culpable" 

martes, 28 de abril de 2015

TRABAJO PRACTICO 3 Unidad 2B (colgar antes del martes 5/5)


Elija 1

1) Escuche al menos 2 audios de entrevistas a alumnos y preste atención a cómo aprendieron los chicos a manejar las NTI y cómo la usan para sus tareas o quehaceres escolares.

¿Trate de identificar un habitus y vea su permanencia, transferibilidad y exhaustividad?

2) Escuche al menos 2 audios de entrevistas a docentes y preste atención sobre todo a cómo aprendieron a manejar las NTI y cómo la usan para la enseñanza y la tarea docente.

  ¿Trate de identificar la inculcación de un habitus y vea su permanencia, transferibilidad y exhaustividad?

3) Lea el siguiente artículo sobre el modo de recepción del Plan Conectar Igualdad entre l@s estudiantes de Quilmes, Avellaneda y Varela. Texto Fixman Blanco Gomez
¿qué habitus se inculcan a través de las netbooks y el PC-I?

RECUERDE QUE HABITUS SIGNIFICA RELACIONAR LAS PRACTICAS CON LA REPRODUCCION DE UN ORDEN SOCIAL QUE PRODUCE ASIMETRIAS ENTRE LAS CLASES A LAS QUE PERTENECEN LAS PERSONAS. PARA DETERMINAR EL HABITUS HAY QUE PREGUNTARSE QUÉ PARTE DEL ORDEN SOCIAL Y DE ESTAS ASIMETRIAS REPRODUCE LA PRACTICA QUE ANALIZAMOS

martes, 21 de abril de 2015

Texto de apoyo Unidad 2 B

La influencia del marxismo y los clásicos de la sociología crítico-reproductivista de la educación


Aunque en forma alguna pueda pensarse que K.Marx haya contribuido de manera directa a la reflexión sobre la educación, su importancia deviene de las aplicaciones de sus teorías sobre el capitalismo a los más diversos ámbitos de la vida social. La herencia del pensamiento marxista ha sido revalorizada en Europa al combinarla con hallazgos y desarrollos teóricos de diversas disciplinas (el psicoanálisis, la teoría literaria, la estética, la filosofía existencialista, la fenomenología, etc.) en el periodo de entreguerras por la Escuela de Frankfurt (Adorno, Horckheimer, más tarde Marcuse) y en la conmocionada década del 60 a partir de los trabajos de Althusser (y luego por Goldmann, Godelier, Badiou) influido por el estructuralismo de la lingüística y la antropología. Asimismo, en Italia fue exhumado el pensamiento de A. Gramsci en el último medio siglo inaugurando un renovado interés del marxismo por las cuestiones políticas y culturales, cuestión está también jerarquizada por el enorme trabajo de los “historiadores” ingleses (Thompson, Williams, Stuart Hall). Aunque es fácil decir hoy que el marxismo casi no tiene preeminencia en ningún centro académico importante del mundo, eso no significa que no haya impregnado de diversas y sorprendentes modos casi todo el pensamiento crítico contemporáneo y que en diversos discursos científicos no se encuentren restos o huellas de este pensamiento.

El punto de partida de la lectura marxista de la educación es la noción de “superestructura” jurídico-político-ideológica, y la fórmula fundamental del materialismo histórico: “No es la conciencia la que determina al ser social, sino que es el ser social el que determina la conciencia”. La conciencia de los hombres, las representaciones que se hacen del mundo, sus ideas, conocimientos, etc. reflejan, expresan o dan forma al modo en que los hombres producen su vida social y material. Los hombres llegan al mundo en condiciones que ellos no han elegido ni controlan, el orden social preexiste a la voluntad individual, y las ideas que los hombres se hacen del mundo dependen más de cómo es ese mundo que de cómo es la mente de los hombres. El ordenador esencial del mundo es en el marxismo el "modo de producción de la vida material", es decir las relaciones que el hombre mantiene con otros hombres y con las cosas en el trabajo y en la naturaleza, que constituyen la infraestructura o base económica de una sociedad en la que se definen las clases sociales (amos/esclavos, señores/siervos, obreros/burgueses) a la que corresponden una serie de instituciones, creencias, cultura, etc., es decir una superestructura donde naturalmente se coloca “la educación” y que tiene por finalidad reproducir en la mente, las creencias, los pensamientos y las leyes y conductas de los hombres, el modo de producción de la sociedad y el predominio de la clase dominante en la misma.

Según estos grandes principios teóricos, la educación es una actividad de la superestructura, controlada por las clases dominantes, que procura la perpetuación en la mente de los sujetos del orden social de dominación y explotación.

Sin embargo, tomar al pie de la letra estas proposiciones fundamentales equivaldría a renunciar al cambio histórico. Marx concibe el dinamismo histórico como producto de una doble juego de contradicciones. Por un lado, dentro de la infraestructura económica la contradicción entre las fuerzas productivas (especialmente la ciencia y la tecnología, la organización social del trabajo) y el modo de apropiación de la riqueza (las relaciones de propiedad). Por otro lado, la relación base/superestructuras también está animada por una contradicción: el desarrollo de un modo de producción o su agotamiento hacen obsoletas las instituciones, leyes y formas ideológicas que hereda o que arrastra del pasado, por lo que las tendencias al cambio son tan importantes como las tendencias a la reproducción.

Este carácter “dinámico” de los planteos clásicos de Marx se ve en una de las pocas referencias de K. Marx a la educación, la importante 3era. Tésis contra el materialismo de Feuerbach que data de 1845: “La teoría materialista del cambio de las circunstancias y de la educación olvida que las circunstancias las hacen cambiar los hombres y que el educador necesita a su vez ser educado... la coincidencia del cambio de circunstancias con el de la actividad humana o cambio del hombre mismo solo puede concebirse y entenderse como práctica revolucionaria”. Aquí podemos ver que el cambio de las circunstancias es el verdadero “educador” del hombre tanto como que el hombre es el que llega a cambiar las circunstancias a través de la práctica revolucionaria.

Dentro de la tradición europea del marxismo tenemos varios hitos conceptuales que no por no estar incluidos en el programa y los textos son menos importantes.

1) Gramsci introduce la idea de “hegemonía”. Las clases dominantes no se imponen solamente por la superioridad de medios materiales y la represión, sino que se muestran capaces también de conquistar el consenso o al menos el consentimiento de las clases subalternas. Para ello deben ser capaces de presentar sus intereses particulares como intereses “generales” como “bien común a todos”, y deben ser capaces de introducir esta idea como “sentido común” cotidiano en las mismas clases subordinadas. Las clases dominantes usualmente intentan asumir la “dirección moral e intelectual” de la sociedad no solo persuadiendo e inculcando sus propios valores y persiguiendo o suprimiendo los valores antagónicos, sino también integrando o captando para sí (apropiándose de) los valores o creencias de los subordinados. La construcción hegemónica es una verdadera “colonización” de la vida mental y cultural y uno de los medios más importantes de esta empresa son las instituciones educativas.

2) Althusser complejizando la noción de “hegemonía” introduce la idea de “aparatos ideológicos del estado”. El Estado reproduce el orden social no solo mediante sus aparatos represivos y jurídico-políticos, es decir, mediante el monopolio de la fuerza, la autoridad y la ley, sino por medios ideológicos de aceptación del orden social. El estado contemporáneo es una compleja trama de instituciones que tienen por función lograr que los individuos piensen y se representen su realidad de manera compatible con el sostenimiento del orden social. No solo las escuelas, sino también la prensa, los medios de comunicación, las iglesias, la publicidad, etc. están destinadas a dos grandes tareas de reproducción “ideológica del capitalismo”: a) “interpelar a los individuos como sujetos” que significa que todas estas instituciones nos “hacen creer” que el orden social es producto de nuestras elecciones como sujetos (elegimos nuestros gobiernos, elegimos si estudiar o esforzarnos para tener éxito, elegimos lo que consumimos, etc.) y b) “establecer relaciones imaginarias con nuestras condiciones reales de existencia”: todas estas instituciones tienden a ocultar, disfrazar y desfigurar la realidad de la opresión, la alienación y la explotación a la que estamos sometidos (por ej. comprar una ropa o zapatillas de marca o un celular a colores, aparecen como la forma de la “realización personal” ocultando las realidades que operan por debajo de ellas: trabajo esclavo de talleristas bolivianos, trabajo infantil en países asiáticos, dejar sin empleo a trabajadores locales, etc.).

No vamos a desarrollar sino solo a mencionar otros aportes como los de Lukacs sobre la noción de “falsa conciencia”, y el de Adorno, Marcuse y otros de “alienación”.

Hacia fines de los 60 aparece el texto que Uds. tienen en la bibliografía obligatoria “La reproducción...” de P. Bourdieu y J.C Passeron (en adelante B&P) y que constituye uno de los clásicos de la sociología de la educación en general, y quizás el progenitor de todas las teorías reproductivistas en general. Si Althusser había analizado el papel del estado y de la educación como una de sus instancias, lo había hecho desde una visión de conjunto de la sociedad capitalista. B& P analizan resueltamente la arquitectura interna del hecho pedagógico mismo desde un punto de vista inspirado en el marxismo, aunque en diversos puntos se aleja del mismo. B&P buscan la “reproducción” del orden social de dominación no en el papel que cumple la educación en un sistema general, sino en la misma constitución interna de la “acción pedagógica”.

El texto obligatorio está compuesto por fragmentos seleccionados, no se preocupen por las partes truncas. Tiene una estructura expositiva muy particular: son proposiciones ordenadas según un nivel de generalidad ascendente y un nivel de especificación descendente. Dentro de la bibliografía hay un Gráfico de mi autoría que sintetiza con un diagrama de flujo las relaciones entre las proposiciones.

Es quizás el texto que más cuesta a los alumnos  no solo por su tipo de escritura y elevado nivel de abstracción, sino porque sus ideas escapan al sentido común y son difíciles de captar. Por ello acompaño este texto con el de E. Tenti, que explica de manera más llana el sentido de las principales ideas de los franceses.

Es esencial la comprensión de la proposición 0: la “violencia simbólica” que ha hecho historia en la sociología y es el núcleo de la teoría. Según ella, toda acción pedagógica es de naturaleza impositiva pero oculta la realidad que la fundamenta: el poder material de una clase sobre el resto. La educación agrega mediante este ocultamiento un plus simbólico a la dominación de clase, he ahí la “violencia” sublimada en una imposición a través del flujo simbólico controlado de la escuela cuyo efecto fundamental es invisibilizar y con ello naturalizar las relaciones de dominación entre clases.

Especificando la idea de violencia simbólica aparece la proposición de la educación como “imposición arbitraria de un arbitrario cultural”. Toda educación está basada en una arbitrariedad, no hay valores universales que puedan fundamentarla, sino solo el predominio de una clase y sus arbitrarios sobre las demás. Pero esta dominancia arbitraria debe disfrazarse de “universalidad”, “necesidad”, “orden natural”, etc.

Es fundamental entender el carácter intrínseco de esta idea: no es que la burguesía “obligue” a docentes, escuelas, etc. a inculcar sus ideas, sino que el hecho pedagógico mismo reproduce de manera no intencionada e inevitable el arbitrario cultural.

Para entender esto es necesario comprender exactamente las paradojas de Demóstenes (el maestro no puede “confesar” el carácter arbitrario y “mentiroso” de su saber sin caer en contradicción y negarse como maestro) y de Entidemo (el alumno no puede saber lo que no sabe sin caer en contradicción) en que se encuentra prisionera toda acción pedagógica: si se produce el encuentro entre alguien que no sabe lo que no sabe (el alumno) y alguien que sabe lo que no saben (el maestro) no puede no haber “violencia simbólica”: el maestro va a ratificar el no saber previo del alumno y tratar de “colmarlo” desde una universalidad de saber que vela su arbitrariedad.

Otras nociones fundamentales que han hecho historia son “la autoridad pedagógica y su autonomía relativa”, el “ethos” pedagógico en las clases dominantes y dominadas, el trabajo pedagógico primario y secundario, y el concepto de “habitus” y sus atributos (permanencia, exhaustividad y transferibilidad) aún vigentes en diversas ramas de las sociología contemporánea.

El concepto de “habitus” ha echado raices en las ciencias sociales y su campo de utilización es inmenso desde la sociología de la cultura hasta la sociología política. Tiene el enorme atractivo de su generalidad proveniente del hecho que no separa al sujeto de la estructura. El habitus es una formación mental del sujeto que intenta explicar las prácticas sin renunciar a la incidencia del mundo social objetivo. El habitus es cómo tal una hipótesis teórica que permite interpretar aquellas prácticas que reproducen las estructuras sociales de acuerdo a las formas de inculcación o socialización a las que estas mismas estructuras expusieron al sujeto. Es decir, constituye la forma subjetivada o incorporada de las estructuras objetivas, y al mismo tiempo da origen a las prácticas o formas objetivadas mediante la acción de reproducir las estructuras. Así la forma de encontrar una mediación teórica entre sujeto y estructura a través de la práctica, es pensarla como “habitus”. No debe confundirse el habitus con hábito, costumbre o conducta repetitiva inculcada, el habitus tiene un carácter flexible, adaptable, no son respuestas fijas, puntuales, específicas, sino principios generadores de prácticas afines a las condiciones de reproducción de estructuras sociales. En este sentido, los habitus incorporados en la escuela se adaptan y acomodan a nuevos ámbitos sociales en un proceso de retroalimentación flexible y de trasponibilidad entre contextos y situaciones. La fortaleza de un habitus se demuestra por su capacidad de activarse en situaciones y contextos que son en gran medida heterogéneos entre sí. Es decir, el habitus logra captar lo común entre situaciones diversas y logra predisponer a la acción de forma de preservar esencialmente los principios de la estructura social dominante.

Más acerca del habitus. Algunas aclaraciones



El concepto de habitus  es una elaboración teórica que permite acceder a las formas en que las estructuras sociales se convierten en estructuras  mentales individuales.  No abarca  solo “conceptos” en el sentido de ideas racionales, o valores morales, etc.  sino “afectos”, “posturas corporales”, “actitudes”, “mecanismos cognitivos” y cualquier tipo de disposición que sea relevante para reproducir un orden de dominación. Esto es importante: los habitus son disposiciones duraderas, transferibles y exhaustivas, fruto de procesos de inculcación (trabajo pedagógico, autoridad pedagógica), que aseguran -o al menos tienden a asegurar- que nuestras prácticas y comportamiento social sea congruente, reproduzca o -al menos no atente contra- el orden social establecido, es decir, las relaciones de fuerza entre clases que dan origen a las acciones de inculcación y la violencia simbólica que está en su base. Los habitus son las estructuras interiorizadas que generan las orientaciones de conducta que nos hacen adaptar y ser funcionales a un orden social. El orden social se reproduce a través de nuestras conductas estructuradas mediante los habitus inculcados que se han hecho carne en nosotros violencia simbólica mediante.

No hay confundir los habitus con “contenidos fijos” de conceptos, emociones o usos del cuerpo.  Incluso la obra de Bourdieu partiendo de Aristóteles comienza enfatizando la forma en que se inculcan los usos, las posturas o posiciones y movimientos corporales.  Pero las conductas concretas sean corporales, emotivas o intelectivas pueden ser analizadas como habitus no por el grado de pregnancia, arraigo o repetición, sino cuando su sentido es reproducir el orden social y las relaciones de fuerzas establecidas.
Los “habitos”, “costumbres”, “actos reflejos”, no constituyen “habitus” por el mero hecho de estar incorporados y repetirse, sino porque se inscriben de forma eficazmente reproductiva en un orden social. 
El carácter de habitus se ve en la forma específica que adopta tal o cual conducta y no en el contenido repetitivo mismo de la conducta. El habitus permite acceder al sentido (socialmente reproductivo) de nuestros comportamientos, es decir a aquella matriz de disposiciones que explica la forma particular que asume nuestra conducta social. Ej: para un chico de 10 años  hacer cuentas o resolver problemas de regla de tres simple en la escuela para aprobar una prueba y  hacer cuentas y resolver problemas de regla de tres simple para recoger y vender carton, moviliza habitus distintos aunque el contenido intelectivo sea el mismo. Las disposiciones que se activan en uno y otro caso son completamente distintas y obedecen a procesos de inculcación y socialización distintos.  Por eso puede haber chicos que no fallan al hacer  cálculos concretos con billetes y balanzas y fallan cuando se les presenta el mismo problema sobre el papel o el pizarrón.  También ocurre al revés, algún chico puede ser muy brillante para manejar números en la escuela pero sumamente confuso para calcular vueltos en el supermercado.  Los habitus no deben interpretarse como conductas fijas puntuales sino como matrices de disposiciones que explican eso que hace que una conducta reproduzca algún aspecto de las relaciones sociales y el arbitrario cultural. El ejemplo típico de la campana, la marcación del tiempo, la formación de entrada o salida en la escuela no son cosas que los chicos vayan a hacer en otros ámbitos y sin  embargo tienen un gran poder de estructurar estas matrices de disposiciones que se van a activar más tarde en situaciones completamente distintas. La puntualidad y el reconocimiento de que los ritmos de la vida social quedan a cargo de las instituciones; la obligatoriedad de exponerse a la mirada de la autoridad, “obligación de no esconderse”, etc. pueden ser interpretados como formas de pautar segmentos de nuestra conducta social para que no caiga en contradicción con los imperativos del orden dominante.

Para seguir con la matemática,  en Japón la técnica de cálculo operativa con el ábaco modifica el habitus racional de hacer operaciones mentales con números, convirtiéndola en operaciones manuales y visuales correlativas.  Obsérvese que un niño japonés en nuestras escuelas tendría 0 en matemática porque la escuela aquí inculca otros habitus de trabajo con números. Lo que la escuela evalúa no es la “operación mental” matemática sino determinado tipo de operación mental, estructurada de determinada manera. El habitus dominante occidental maximiza la separación entre lo intelectual y lo manual (mover con las manos las cuencas del ábaco), mientras que el oriental no lo hace. Los habitus cognitivos para el cálculo seguramente están cambiando aceleradamente en occidente producto de la generalización del uso de dispositivos digitales. El habitus matemático ya no es el que apunta en la resolución en papel y lápiz, sino en una pantalla usando un software y un teclado. Los currículos de materias como matemáticas pueden estar sesgados (por los contenidos que seleccionan) hacia destrezas de cálculo ligadas al álgebra financiera, hacia la estadística, hacia la resolución de problemas de eficiencia productiva, hacia problemas de ciencias naturales, física, etc.   

Los mismo pasa en Lengua: determinadas palabras (son "malas" no pueden pronunciarse), determinadas formas de hablar (especialmente de las clases populares, minorías étnicas, etc.) son "incorrectas" o menospreciadas, y determinadas manifestaciones literarias son denigradas o directamente rechazadas (la rima popular, la picaresca, los cánticos de cancha, la cumbia villera, etc.). Sin dudas todos somos objeto de inculcación de habitus linguísiticos acerca de la forma de hablar, de escuchar, de pronunciar, de combinar las palabras, de seleccionarlas, etc. Por eso cuando nos topamos con alguien del interior o de culturas con habitus distintos (aunque siempre dentro de la lengua castellana) no terminamos entendiéndoles y consideramos que hablan mal o no saben hablar. 

Por todo ello cuando se pide un ejemplo concreto de habitus no se pide una conducta específica concreta que se diferenciaría de otras “no habitus”, sino por la forma en que cualquier conducta está moldeada de forma tal que reproduzca el orden social dominante. El habitus está allí en muchísimas conductas como una forma de entender el destino final (en las conductas y actitudes que vamos a adoptar en el resto de nuestras vidas) de lo que nos inculcaron y de la violencia simbólica a la que fuimos sometidos.

Un tipo especial de habitus para analizar es el de las animadversiones, los rechazos, lo que nos produce inmediata irritación y repugnancia. La selección de las conductas que estamos inculcados para rechazar (desde los modales, hasta el robo) también son moldeados por los habitus: nos produce gran indignación que un adolescente pobre arrebate un celular en un tren, no nos produce tanta indignación que las empresas de celulares nos cobren una y otra vez toda clase de cargos. Produce indignación que la AUH se la gasten en zapatillas o celulares, pero no produce tanta indignación, sino incluso a veces admiración, que las divisas que el país consigue dificultosamente con las exportaciones se gasten en viajes al exterior y en autos o bienes de lujo importados. 

En realidad, Bourdieu seguramente estaría de acuerdo en plantear que el habitus nunca se limita o reside simplemente en conductas concretas, en sus características  "objetivas" sino en cómo relacionamos esta objetividad con otras cosas que no están en la conducta concreta y que esa relación permite agrupar o vincular series de comportamientos que son relevantes para el mantenimiento del orden. Fíjense que si la teoría, los conceptos, son correspondencias con las cosas particulares del  mundo, no hay que pensar demasiado. El habitus obliga a pensar porque es un concepto que intenta establecer un puente entre la "concretez" particular de cualquier conducta con todas las demas conductas relevantes para mantener determinado orden social, y esas conductas no están incluidas en la conducta ejemplificante. Solo podemos acceder a ejemplificar el habitus "analizando" y no invocando "hechos" u objetos del mundo que satisfagan condiciones del concepto. Todo ejemplo de habitus incluye su incorporación analítica a una serie de disposiciones y acciones posibles como respuestas a problemas del orden dominante. 

Por supuesto que los habitus no son producto de programas o acciones específicas de inculcación deliberada: no figuran en los programas ni en las mentes de las maestras!!!! Los habitus son trasmitidos a través de lo que muchos de Uds. seguramente llaman el “curriculum oculto”, como forma insensible de asimilación, como pedagogía invisible, como afinidad o familiaridad. Cuanto más pensamos que algo es “natural”, “tiene que ser así”, “no puede ser de otra manera”, etc. más significa que ese comportamiento está determinado por habitus bien arraigados y sin contradicciones. Analizar nuestras conductas como habitus nos obliga a vernos como “extraños” a nosotros, nos obliga a desnaturalizarnos y concebirnos como depositarios de habitus y moldeados por la violencia simbólica de las agencias de dominación: familia, escuela, medios de comunicación, etc.

En definitiva, dada una conducta, una práctica social extendida, cualquiera sea, el concepto de Bourdieu nos lleva a pensar en su génesis: las inculcaciones de la que provienen y a qué aspectos del orden social contribuye a reproducir.


Se han hecho diversos cuestionamientos críticos al concepto y a los usos muchas veces abusivos del mismo. Un primer cuestionamiento es que hay una cierta falacia o defecto epistemológico: el habitus rara vez es estudiado de manera directa sino a través de las prácticas que se supone son explicadas por el habitus inculcado previamente. En este sentido, es un “economizador” empírico ya que permite soslayar el trabajo incordioso de estudiar detalladamente a lo largo de muchos años los procesos de inculcación y luego en qué prácticas concretas de los individuos se vuelcan o no esos trabajos de inculcación.

Otro cuestionamiento es al carácter omniexplicativo y homogeneizador del habitus. Los individuos suelen estar expuestos a socializaciones e inculcaciones variadas y contradictorias. Su arsenal de habitus lejos de ser consistente está atravesado por una pluralidad tensa y la activación de los habitus depende de situaciones y tiempos particulares y no de una ley general. Así Lahire subraya los fenómenos de adormecimiento, inhibición, activación, compensación y otros, por los cuales los esquemas generadores y organizadores de nuestras prácticas difícilmente puedan ser leídos de manera lineal y uniforme.